Andrés Rodríguez Pedotti

El 2 de febrero de 1989, la calurosa noche veraniega fue interrumpida por intensos tiroteos, inusitados en la vida asunceña. Luego de 34 años y meses, empezaba a caer un gigante de pies de barro, el régimen stroessnerista.

Un golpe de Estado llevaba al poder al general de División Andrés Rodríguez, quien asumió como presidente provisional de la República el 3 de febrero, a las cinco de la tarde. Tres meses después, luego de unas elecciones convocadas inmediatamente, asumía según los preceptos constitucionales.

Su gabinete estuvo integrado por Enzo Debernardi, en el Ministerio de Hacienda, a quien sustituyeron Juan José Díaz-Pérez y Crispiniano Sandoval; en Interior, Orlando Machuca Vargas y Hugo Estigarribia Elizeche; Dionisio González Torres, Ángel Roberto Seifart, Raúl Sapena Brugada y Horacio Galeano Perrone, en Educación y Culto; Eumelio Bernal, Ángel Souto Hernández y Hugo Estigarribia Elizeche, en Defensa Nacional; Luis María Argaña Ferraro y Alexis Frutos Vaesken, en Relaciones Exteriores; Juan Manuel Cano Melgarejo, Cándido Núñez y Cinthia Prieto Conti, en Salud Pública y Bienestar Social; Porfirio Pereira Ruiz Díaz, en Obras Públicas y Comunicaciones; Hugo Estigarribia Elizeche, Alexis Frutos Vaesken y Sebastián González Insfrán, en Justicia y Trabajo; Antonio Rodolfo Zuccolillo y Ubaldo Scavone, en Industria y Comercio; Hernando Bertoni y Raúl Torres, en Agricultura y Ganadería, y Juan Ramón Chaves, en el Ministerio sin Cartera, y Juan Carlos Wasmosy, en Integración.

Durante su Gobierno realizó numerosas obras edilicias en diversos puntos del país (polideportivos). También se concretaron varios acuerdos internacionales, como la firma del Tratado de Asunción, que dio origen al Mercado Común del Sur (Mercosur), que nuclea al Paraguay, la Argentina, el Brasil y el Uruguay. En 1992 se convocó a una Convención Constituyente, que redactó una nueva Constitución nacional. Realizó un Gobierno de apertura política, nunca antes registrado en el país; numerosos exiliados políticos retornaron al país, permitió el retorno de los restos de hombres símbolo como Eusebio Ayala y José Asunción Flores. Así también, varios partidos políticos obtuvieron su reconocimiento. Dignificó la vida de los excombatientes de la Guerra del Chaco, concediéndoles un considerable aumento de pensiones, y a los docentes un incremento de sus salarios, entre otras obras de Gobierno.

Andrés Rodríguez nació en Borja (Guairá), el 19 de junio de 1923, hijo de Marcos Rodríguez y Elisa Pedotti.

Se casó con Nélida Reig Castellanos, con quien fue padre de Dolly (casada con Luis Aníbal Canillas, luego con Antonio Saccarello), Mirta (casada con Gustavo Saba) y Marta (casada con Alfredo Stroessner Mora, luego con Oscar Bedoya).

Falleció en Nueva York, EE.UU., el 21 de abril de 1997.

Las "bandeiras paulistas"

A partir de 1571, las incursiones de las "bandeiras paulistas" asolaron grandes regiones del continente sudamericano, con su secuela de muerte y destrucción.

Se trtaba de grupos paramilitares cuya actividad era cazar hombres, a través de expediciones oficiales de exploración, que eran financiadas y armadas por terratenientes y funcionarios portugueses del Brasil.

En su empeño por proveer de mano de obra esclava a los ingenios agrícolas del Brasil, deambulaban por los atajos, por el planalto y por las planicies armados hasta los dientes, con sus gritos de guerra y sus banderas en ristre, dejando a su paso ciudades destruidas, muertos, templos profanados y millares de indígenas esclavizados.

El saldo de las incursiones bandeirantes fue la esclavización de aproximadamente medio millón de aborígenes, la destrucción de medio centenar de reducciones jesuíticas (del Guairá, del Itatín y del Tape) y la conversión de São Paulo en uno de los mayores centros de esclavitud indígena del continente.

Avanzaban en fila india, utilizaban cachiveos, sobrevivían a base de miel silvestre, palmitos y productos de la caza y la pesca. En su avance -se los considera como los verdaderos responsables de la expansión territorial brasileña- no paraban ante ningún obstáculo. No había ley ni amenazas que pudiera con ellos. Sólo la fuerza de las armas les detenía.

El nombre de bandeiras nació de la costumbre de indígenas tupí de levantar una bandera en señal de guerra.

Las bandeiras estaban formadas por un capitán mayor, con poder de vida y muerte sobre sus comandados, dos a seis decenas de blancos, dos a cuatro centenas de mamelucos y algunos millares de indios, domésticos y esclavos.

Los indígenas y mamelucos (hijos de portugueses y mujeres indígenas) sólo utilizaban arco y flecha, mientras que los blancos estaban munidos de mosquetes, pistolas y facas como armas. La vestimenta de los blancos consistía en sombreros, calzas largas y polainas de cuero y una chaqueta acolchada. Los mamelucos e indígenas iban apenas vestidos con taparrabos o simplemente desnudos. Se alimentaban de miel, fariña, palmitos, de carne obtenida a través de la caza y la pesca. En 150 años esclavizaron aproximadamente quinientos mil indígenas. Las "piezas" capturadas "costaban" cincuenta por ciento más que un esclavo africano.
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