Por Marisol Palacios - mpalacios@abc.com.py
La no dieta consiste en incluir todos los alimentos en el consumo diario, pero el secreto de su éxito radica en algo tan simple como las porciones. "Tiene que ser rico y chico. Es todo el placer en pequeñas porciones", explica la nutricionista Sonia Guetting, quien junto a su colega Patricia López y la sicóloga Violeta Chamorro llevan adelante esta modalidad, que busca que las pacientes logren el objetivo de verse y sentirse bien.
"Nos dimos cuenta de que cada día aumenta el fenómeno del sobrepeso; hay un 60 % de la prevalencia a nivel mundial; obesidad, un 30 %. Eso aumenta progresivamente. Se piensa que para el 2025, la mitad del mundo menos los países de África, el 50 % de las personas sufrirá obesidad", comenta Sonia.
Sin restricciones
La no dieta consiste en la no restricción. "Las dietas fracasaron en el mundo porque fueron abordadas desde el punto de vista restrictivo", enfatiza Guetting y agrega: "Los nutricionistas empezaron a dar dietas muy hipocalóricas y a jugar con los macronutrientes: hidratos de carbono, proteínas y grasas. Unos prohibían el pan, otros las grasas. Vivieron años y décadas trabajando en eso. Pero si uno no legaliza el deseo por la comida como un placer, nunca lo va a volver cotidiano, entonces va a ser restricción y luego descontrol. Es una antesala: si yo te privo de esto, vas a pensar: Voy a hacer esto por una semana, pero la próxima voy a comerme la vida".
Esta no dieta propone, además, encontrar el equilibrio, la autorregulación. "La autorregulación comenta López consiste en buscar las señales del cuerpo que fuimos perdiendo; por ejemplo, los niños comen cuando tienen hambre hasta la saciedad y luego paran. Lo que pasó con la epidemia de obesidad y la transición nutricional es que con la comida chatarra, más delivery, etc., perdimos la noción de una porción saludable. Cada vez más nos parece que la comida que nos va a saciar es la más grande. La opción sería buscar la porción correcta, rica y placentera. Que no sea solo lechuga y un bife, sino buscar el equilibrio entre los alimentos".
En busca de la efectividad
¿Por qué sostiene que es efectiva la no dieta?
Guetting: La no dieta propone escuchar nuestras señales del cuerpo para encontrar nuestra autorregulación, porque para ser saludables deberíamos comer solo por registro de hambre real hasta la saciedad. El descontrol surge de las dietas de bajas calorías. Es importante que el paciente no se prive de lo que le da placer, porque si el paciente se priva en algún momento, llegará al descontrol. Está demostrado que la privación de algo estresa y genera mayor deseo de aquello que evitamos. Si la persona elige libremente y si es una porción razonable de comida, pues merece un cuerpo sano y cómodo, podrá autorregular su porción. El descontrol es un censor de hambre padecido.
¿Sobre la base de cuántas calorías se basa?
López: Una alimentación saludable no puede tener menos de 1.200 calorías, que es el umbral mínimo saludable. Porque ante un déficit calórico, el organismo genera un mecanismo de defensa que consiste en funcionar en "modo ahorro" y el metabolismo se vuelve más lento para gastar menos calorías. Lo que busca el tratamiento es reducir la cantidad de calorías, la cantidad de grasa y de azucares refinados; con esto se logra un balance energético negativo.
¿Cuál es el proceso de reeducación del cuerpo para adaptarse a esta no dieta?
Guetting: El proceso se basa en escuchar las señales internas del cuerpo, escuchar las señales de hambre y saciedad. Si tenemos hambre fisiológico, debemos comer y cuando sentimos saciedad, debemos finalizar, porque para ser saludables solo debemos comer por nuestros registros de hambre real.
¿Por cuánto tiempo se puede hacer?
López: Es un estilo de vida, por eso propone cambios profundos en la conducta alimentaria, la relación de la comida y el movimiento.
¿Cuáles son las recomendaciones básicas antes de someterse a esta o a cualquier otra dieta?
López: Es importante que el paciente realice todos los estudios clínicos y físicos indicados por el médico tratante.
¿Por qué es importante la ayuda de un profesional de la sicología?
Guetting: Porque trabaja los problemas de base que tiene el paciente; problemas que el paciente debe resolver para iniciar un proceso de cambio.
Si en la no dieta todo se vale, ¿se puede comer todos los días un flan de postre luego de haber comido una hamburguesa?
López: Sí. Una hamburguesa a la plancha con ensalada y una porción de flan de postre.
Cuando dice reducir el tamaño de las porciones, ¿de cuánto estamos hablando?
Guetting: La alimentación dentro del abordaje no dietante debe ser placentera, saludable, balanceada y sostenible a lo largo del tiempo. Debe incluir todos los grupos de alimentos: carnes, cereales, frutas, vegetales, lácteos y, en menor proporción, dulces y grasas. De acuerdo a cada grupo, se trabaja las porciones para cada paciente, mediante la educación alimentaria; esto se hace a través de réplicas de alimentos. Comiendo bien, sanamente e incluyendo todos los alimentos, se puede adelgazar y lograr el mejor peso posible. Un plan para bajar de peso puede incluir cremas, chocolates y alcohol en su justa medida, y en función de cada caso.
¿Existe un peso ideal para cada persona?
López: El peso ideal no existe, existe un peso posible en el cual la persona se siente, se ve bien y puede mantener en el tiempo. La balanza importa, pero no más que el estado de situación que describen los análisis clínicos. Uno debería ser la mejor versión de sí mismo y no de otra persona. Una cultura que realza el modelo estético "Barbie" no ayuda, puesto que posiciona valores efímeros ligados a estrictos cánones de belleza vigentes.
El tratamiento es efectivo porque trabaja los tres pilares fundamentales: alimentación saludable, movimiento y mente (relación con la comida), para lograr el equilibrio.
Tips
Realizar cuatro comidas al día: desayuno, almuerzo, merienda y cena, aunque no sean en un horario tradicional.
Incluir postres (solo si es necesario).
No pasar más de cuatro a cinco horas sin ingerir alimentos.
Agregar alimentos de todos los grupos: verduras, frutas, cereales, pastas, carnes y lácteos.
Limitar el grupo grasas y dulces.
Reducir el tamaño de las porciones de los alimentos.
Incluir también aquellos alimentos preferidos y que, habitualmente, no están incluidos en un plan para bajar de peso.
Utilizar todos los sentidos durante la comida; de esta forma, obtendremos el máximo placer y lograremos la saciedad oportunamente.
Ser más activo cada día o, por lo menos, iniciar caminatas.
Realizar un ejercicio físico que produzca placer; de esta manera, lo podrá sostener en el tiempo.
FOTOS: sxc.hu