CITAS & HECHOS

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Albert Einstein (1879-1955) Científico alemán nacionalizado  estadounidense.

“Educación es lo que queda después de olvidar lo que se ha aprendido en la escuela”.

Oscar Wilde (1854-1900) Dramaturgo y novelista irlandés.

“La educación es algo admirable; sin embargo, es bueno recordar que nada que valga la pena se puede enseñar”.

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Bertrand Russell (1872-1970) Filósofo, matemático y escritor británico.

“Lo más difícil de aprender en la vida es qué puente hay que cruzar y qué puente hay que quemar”.

Nelson Mandela (1918-2013) Abogado y político sudafricano.

“La educación es el arma más poderosa para cambiar el mundo”.

El loco Sarmiento

Don Domingo Faustino Sarmiento fue político, filósofo, pedagogo, escritor, docente, periodista, estadista, militar, gobernador de la provincia de San Juan entre 1862 y 1864, y presidente de la Argentina entre 1868 y 1874. Nació en Carrascal, uno de los barrios más pobres de la ciudad de San Juan. Sus padres fueron José Clemente Quiroga Sarmiento y Ana Paula Albarracín. Cuando tenía cinco años ya sabía leer y escribir, y a los 15 ya era maestro y había fundado su primera escuela en San Francisco del Monte de Oro (provincia de San Luis), donde ya se desempeñaba como maestro de un grupo de alumnos que lo superaban en edad. Sarmiento tuvo durante toda su vida política la obsesión de la educación popular. “Tened escuelas y no tendréis revoluciones”, era su lema. En San Juan fundó el periódico El Zonda. De su obra literaria se destacan Facundo o Civilización y Barbarie, inspirada en el caudillo riojano Facundo Quiroga; Recuerdos de Provincia, de corte autobiográfico; Viaje, en la que cuenta sus experiencias en el extranjero; Vida de Dominguito, que narra la vida de su hijo adoptivo muerto en el Paraguay; Educación Popular y Método de Lectura Gradual. Visitó varios países de Europa para estudiar lo que allí se hacía en materia de educación y, al regresar a su país, elevó el presupuesto de las escuelas de Buenos Aires de 3000 a 600.000 pesos. Luego creó una escuela modelo y extendió la instrucción pública a todo el país. Por esta razón, sus adversarios políticos empezaron a llamarle “el loco Sarmiento”. Luego, hasta sus amigos le aplicaron cariñosamente este apelativo. Un día, siendo presidente, don Domingo visitó el manicomio municipal de Buenos Aires. Nada más al entrar, uno de los locos se adelantó hacia él y le dijo:

—¡Caramba, Sarmiento! ¡Por fin le han traído a usted aquí…! 

Sarmiento falleció en Asunción, el 11 de setiembre de 1888.*

(*) Fuentes: Carandell, Luis. Las anécdotas de la política. http://www.elresumen.com - http://proverbia.net

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