ENTÉRESE

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El chacal

A mediados de la década de 1960 vino al Paraguay un ciudadano francés conocido como “el chacal”. Su nombre, George Watin y era de origen argelino. Fue agente de la Organización de L’Armee Secreta, entidad colonialista empeñada en perpetuar la presencia francesa en Argelia.

Fue uno de los cerebros del fracasado atentado urdido en 1962 contra el presidente francés Charles de Gaulle (un año antes también fue uno de los responsables de otro fallido atentado).

Su nombre inspiró al escritor Frederick Forsyth a escribir su novela “El Chacal”. Watin huyó al Paraguay y en 1968 fue beneficiado con una amnistía y se quedó en nuestro país, donde vivió anodinamente hasta que su nombre ganó notoriedad cuando, en agosto de 1986, fue detenido por la Policía, acusado de estafar a un compatriota suyo, Alain Chaumer, a su vez preso por estafa y falsificación y requerido por la justicia francesa. Había sido designado depositario judicial de los bienes de su compatriota Chaumier, entre ellas una finca en Ypacaraí. Watin vendió los automóviles, tractores y maquinarias, por lo que fue demandado por Chaumier y apresado en agosto de 1986. Fue liberado luego del golpe de Estado de 1989 y abandonó el país.

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Héroe civil

Un ciudadano casi olvidado de nuestra historia fue don Augusto Nicolás Cálcena, ingeniero civil nacido en Asunción, el 28 de diciembre de 1878. Luego de realizar sus estudios básicos en Asunción, se trasladó a la capital argentina a estudiar ingeniería en la Universidad de Buenos Aires, de donde egresó en 1902 como el primer ingeniero civil paraguayo.

A poco de regresar al país, fue llamado para realizar numerosos trabajos de su especialidad, entre ellos, algunos de suma importancia, como la misión de definir el brazo principal del río Pilcomayo, para establecer los límites paraguayo-argentinos en el Chaco, en virtud del fallo arbitral del presidente norteamericano Rutherford B. Hayes, como miembro de la Comisión Ayala-Krause.

Para la elaboración del informe respectivo, el ingeniero Augusto Nicolás Cálcena, juntamente con su hermano Carlos Cálcena, diplomático ante el gobierno argentino, recorrió durante meses el curso del río, realizando mediciones y estudiando su comportamiento.

Durante sus travesías contrajo el paludismo, enfermedad que, a la larga, le llevó a la tumba. Falleció en Asunción, el 11 de mayo de 1943.

Escritor aborigen

En 1680 nació en Santa María la Mayor Nicolás Yapuguay, quien ganaría fama como uno de los primeros indígenas guaraníes dedicados a la escritura de obras bibliográficas. Fue un indígena educado en las misiones jesuíticas. Hablaba y escribía a la perfección el español, el guaraní y el latín, por lo que fue uno de los principales eruditos guaraníes. Enseñaba el guaraní a los jesuitas y a leer y a escribir en ese idioma a los aborígenes. Fue autor de un libro titulado Sermones y Ejemplos, editado en 1727, en la imprenta de la Orden.
Según don Manuel Gondra, su nombre era Nicolás Yapuguay, que quiere decir “Nicolás el verídico, esto es, digno de fe y, por lo tanto, sería contradicción de yapú, que significa mentir; cuaá, que vale por saber, y y (gutural y nasal), partícula negativa o privativa, esto es el que no sabe mentir”.

Nicolás Yapuguai –como escribían los jesuitas– también escribió Explicación del catecismo en lengua guaraní, editado en 1724. Este autor aborigen del siglo XVIII era cacique y músico. También elaboró las tablas de parentesco de los guaraníes en español y guaraní que están incluidas en el mismo, hecho que lo convierte en el primer antropólogo social de América del Sur.

Primeros Auxilios

Antes de la creación del Ministerio de Salud Pública y Bienestar Social, el Departamento Nacional de Higiene y Asistencia Pública –dependiente del Ministerio del Interior– tenía una Sección de Urgencias, que funcionaba cerca de la Catedral Metropolitana.

Esta dependencia luego se trasladó a las inmediaciones de la Intendencia del Ejército, en Parapití y Fulgencio R. Moreno. De allí se trasladó a un local situado en Luis Alberto de Herrera y Tacuary, para posteriormente instalarse en el último local de Brasil y Fulgencio R. Moreno en el año 1946, mediante la ayuda del Servicio Cooperativo Interamericano de Salud Pública.

En ese sitio estuvo hasta que, poco más de una década atrás, se mudó al edificio construido para hospital de la Sanidad Militar, y actualmente la institución es conocida como Emergencias Médicas.