13 de octubre de 2002 - 09:10
Fatos, mito y karma
Este artículo tiene 23 años de antigüedad Nuestros primeros antepasados vivían a merced de los fenómenos naturales que, en sus incomprensibles vaivenes, determinaban la prosperidad o la desgracia, igual que sus propias pasiones podían conducirles hacia la felicidad o el dolor por inciertos caminos que los zarandeaban entre la vida y la muerte.