Los efectos del mundo moderno no impiden que esta lúdica y pintoresca costumbre se pierda. Aquellas estructuras de tacuarilla y “papel diario” con largas colas de tela que, con la ayuda de un gran ovillo de hilo, lograban dominar los vientos de la urbe, para el deleite y disfrute del tiempo libre de los jóvenes y niños, vuelven a conquistar el cielo.
Y lo hacen, literalmente, por todo lo alto con el Primer Taller y Festival Nacional de Pandorgas, que se realizará en la Perla del Sur los días 12, 13 y 14 de abril, con la presencia del brasileño Silvio Voce, experto en el arte de las pandorgas, con varios premios internacionales —en Italia, Alemania, Francia, Canadá— en creatividad y autor también del primer libro de pipas —nombre con que se conocen en el Brasil—, actualmente con más de veinte publicaciones. Creador, además, del campeonato Kite in night (Pandorgas en la noche).
Ya son muchos los inscriptos para este evento, que mueve las fibras más íntimas de muchas personas, por los recuerdos de aquellos días en que se lanzaba al aire para que llevara el viento la débil y airosa armazón de papel y caña, que manos pacientes o la tierna generosidad de los padres proporcionaba. Para quienes las pandorgas fueron su juguete favorito por mucho tiempo, es volver a revivir la infancia. Así lo entiende José Quevedo, director de D’allende Comunicación Creativa, quien trajo la idea al país. “En un viaje al Brasil tuve la oportunidad de ver a Silvio Voce y me quedó latente la idea de realizar un evento similar en Paraguay. Finalmente, gracias al apoyo de la Secretaría Nacional de Turismo (Senatur) y Ruta Jesuítica se pudo concretar la venida de Silvio Voce, con quien vamos a compartir tres días sumamente enriquecedores en Encarnación”, expresa.
La actividad, cuyo inicio se dará el viernes 12 de abril con un taller de formación para los instructores, tendrá lugar en el Colegio Juan XXIII. Pueden participar niños, jóvenes, adultos, profesionales como arquitectos, publicistas, docentes de artes plásticas, de arte; en realidad está dirigida a todos quienes quieran hacer “volar” su imaginación. El sábado 13 habrá un taller de capacitación destinado a padres e hijos, para que puedan compartir y pasar momentos de unión y camaradería; seguido de una demostración nocturna.
Y el domingo 14 se realizará un concurso de pandorgas en la Costanera de Encarnación. “Sin duda alguna, es una actividad que une a la familia. Es un entretenimiento sano y ecológico, divertido; fomenta la creatividad, no tiene límites de edad, rescata el pasado y se disfruta de momentos espectaculares con poquísima inversión”, afirma Quevedo.
El presidente de la Asociación de Pandorgueros de Itapúa, Édgar Gómez, igualmente manifiesta su alegría con el evento. Esta asociación fue creada en setiembre del 2012. Todo se inició a través de los campeonatos organizados por Alberto Vázquez, quien al notar el entusiasmo propuso a los participantes aglutinarse para potenciar, posicionar este juego, alegría de antaño. “La pandorga, el trompo y la balita eran los juegos de nuestra niñez, no había internet, PlayStation ni teléfonos celulares, así que hacer que vuelva a formar parte de la infancia de nuestros niños es una verdadera alegría”, sostiene.
Agrega que en Itapúa realizan concursos desde hace tres años, en el mes de setiembre, y ya fueron declarados de interés turístico regional. Don Robustiano Monges, un antiguo poblador de la Perla del Sur y experto en hacer pandorgas, evoca aquellos tiempos en que su única distracción eran estos juguetes. “Le doblo en edad a todos, tengo 85 años. Me encuentro feliz y contento con este grupo que quiere rescatar este juego”. Don Robustiano recuerda los materiales que usaba: tacuarilla, papel diario, sierra o machete y cuchillo bien filoso; para la cola: tela vieja o sábana, “que le robábamos a la vieja”. Sobre las estructuras, comenta que eran muchas las propuestas, pero cuando eran cuadradas, él decía a los dueños: “Hola, ¿qué tal?”, “porque eran cuadrados pues”, bromea y suelta una carcajada. Ya más serio, dice que había de tres, cuatro, cinco tacuarillas. “Yo hice hasta de siete”, cuenta orgulloso y asegura que disfrutará de este encuentro programado para los días 12, 13 y 14 de abril.
Simpatizantes de San Bernardino, Pilar, Misiones, Pedro Juan Caballero y otras ciudades del interior también se suman a esta fiesta. Verdaderamente, cuando se juntan los “pandorgueros” el espectáculo es grandioso y, teniendo como fondo la imponente Costanera, hacen que sea el lugar ideal de unión familiar y despliegue de creatividad. “Nosotros ya le llamamos ‘pandorgódromo’ a este espacio”, expresa Gómez mientras intenta darle más vuelo a su diseño. Y en este punto es bueno resaltar los hermosos modelos que “surcan” los cielos. A más de los tradicionales, aquellos que se hacían con papel diario y cola; igualmente, se ven con formas de dragones, aviones, figuras, con los colores de los clubes deportivos, ¡con luces led! La inventiva no tiene límites. De eso se trata precisamente este Primer Taller y Festival Nacional, de incentivar la creación y la creatividad, de brindar conocimientos que permitan la formación de nuevos oficios, y de fomentar la utilización de espacios públicos para recreaciones sanas y divertidas en familia, en las que la magia, la belleza, el color y la imaginación serán los ingredientes principales.
¿Qué dice la historia?
La historia dice que las pandorgas nacieron en la antigua China. Se sabe que alrededor del año 1200 a.C. Se utilizaban como dispositivo de señalización militar. Los movimientos y los colores de las pandorgas o cometas constituían mensajes que se comunicaban en la distancia entre destacamentos militares. En Europa, en el siglo XII, los niños ya jugaban con cometas, a las que añadían cuerdas para hacerlas sonar. Es de destacar la labor desempeñada como equipos de medición atmosférica. El político e inventor estadounidense Benjamin Franklin utilizó una cometa para investigar los rayos e inventar el pararrayos. Hoy en día, la cometa mantiene su popularidad entre niños de todas las culturas. La evolución de estas estructuras parece haber influido directamente en la invención de los planeadores, paracaídas y parapentes. Los chinos utilizaban en ocasiones grandes cometas con planos curvados que les permitían aprovechar la fuerza sustentadora del efecto Bernoulli. A fines del siglo XIX, un australiano —inspirándose en tales cometas y en planeadores como los de Otto Lilienthal— diseñó alas con tal perfil que estas y el uso de un motor suficientemente liviano y potente de explosión interna habrían resultado en la invención del primer avión operativamente práctico por parte de los hermanos Wright en 1903.
Sepa más: Facebook: Primer Taller y Festival de Pandorgas.
Los primeros 1000 inscriptos llevarán un kit completo gratis para armar su propia pandorga.
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