Que el boom de la literatura erótica nos invade actualmente es indiscutible. E. L. James y su trilogía romántico-erótica acerca del tórrido romance de Anastasia y Grey han abierto las puertas para el ingreso de muchas autoras, como la también exitosa Reine Miller y su trilogía El affaire Blackstone.
Sin embargo, aunque las historias de sexo, dominación y sadomasoquismo han invadido las librerías, no es menos cierto que la literatura erótica hace mucho tiempo que existe en el mercado literario y que va mucho más allá del fenómeno de la saga, cuyo auge ha llegado también a las librerías paraguayas. “La literatura erótica ha existido siempre. En 2011, antes de la salida de los Grey, también se publicaba literatura erótica. Lo de Grey no es nada nuevo. Ni siquiera su tono”, comenta José V. Peiró, doctor en Filología y crítico literario. Y si bien este furor erótico ha captado tanto a hombres como mujeres, es a estas últimas a las que ha logrado atrapar, pues las lectoras femeninas se muestran cada vez más interesadas por la narración romántica, pero detallada del contacto amoroso que va desde el porno soft (porno suave) hasta la perversión sexual.
“He leído Cincuenta sombras de Grey hasta donde mi cabeza ha soportado. Sigo impactado con las mariposas en el estómago de la protagonista y las placas tectónicas que se mueven cuando ella ve a Grey”, prosigue Peiró.
“Nuestros dedos se rozan un segundo, y ahí está de nuevo la corriente, que me recorre como si hubiera tocado un cable suelto. (...). Intento desesperadamente serenarme”, Cincuenta sombras de Grey.
El crítico añade que después de Las edades de Lulú, de Almudena Grandes; La Sonrisa Vertical, una colección de novelas eróticas en la que Vargas Llosa publicó Elogio de la Madrastra, es poca cosa. “En los años veinte existía en España una revista, La novela pasional. Eran relatos más fuertes que los de Grey. Y, por supuesto, si eso es sadomasoquismo, no sé qué pensarán los lectores de Sade. Pero es que lo de Grey es muy malo”, asegura.
“Se abalanza sobre mí y me empuja contra la pared del ascensor. Antes de que me dé cuenta, me sujeta las dos muñecas con una mano, me las levanta por encima de la cabeza y me inmoviliza contra la pared con las caderas. Madre mía. Con la otra mano me agarra del pelo, tira hacia abajo para levantarme la cara y pega sus labios a los míos. Casi me hace daño. (...). Nunca me han besado así (…) Dios mío… Me desea. Christian Grey, el dios griego, me desea, y yo lo deseo a él, aquí… ahora, en el ascensor”, Cincuenta sombras de Grey.
Aumento local del consumo
Según María José Peralta, de Prisa Ediciones, el furor de la literatura erótica ha alcanzado a nuestro país. “Es lo que dicen los vendedores de libros. Hay que fijarse en sus vidrieras y estantes. Un éxito reciente es Cincuenta sombras de Grey”, expresa al igual que Carmen Cristaldo, de la Librería Book’s, quien refiere que este tipo de obra se lee en ambos idiomas y vienen en trilogía.
Gabriela Alfonsi, de Vicoli Libros & Dulces, acota también que la lectura de novelas eróticas aumentó debido al enorme éxito que tuvo la trilogía Cincuenta sombras de Grey. “Se empezó a vender más todo lo que tenga que ver con este tipo de obras”, asegura.
“Desde mediados del 2012 hasta la fecha, las obras de literatura erótica se han posicionado rápidamente en los primeros lugares de los ranking de ventas”, cuenta Guillermina Delgado, de Librería El lector.
Quiénes leen más: ¿hombres o mujeres?
Peralta refiere que, aunque en nuestro medio no hay estudios de público, por lo cual no se puede calcular cuánta gente lee qué, por sexo, por edad, por género, etc., las mujeres son las que más consumen este tipo de obras. “Definitivamente, las novelas románticas y eróticas son leídas y comentadas principalmente por mujeres”, sostiene. Alfonsi y Delgado aseguran lo mismo. “Y si hacemos un recuento de quiénes consultan y compran estos libros, definitivamente, son las mujeres”, afirma Delgado. Sin embargo, Cristaldo considera que leen tanto hombres como mujeres.
En palabras de la sicóloga Nena Zelada, el deseo de muchas mujeres de descubrir y explorar sobre cuestiones eróticas ha estado siempre presente. “Pero por tabúes o restricciones sociales esto no se daba anteriormente como ahora en forma tan liberada, a raíz de que, evidentemente, los tiempos han cambiado”, explica.
Auge
¿Por qué se lee este tipo de obras ahora? Peralta, aunque desconoce la razón, esboza los posibles motivos. “¿Será que cada vez hay más mujeres educadas que tienen el hábito de la lectura? ¿Será que ya no tienen vergüenza al qué dirán y leen lo que les gusta, en este caso novelas con mucha carga erótica? ¿O que tienen más tiempo libre para el ocio? ¿Será que leer es un entretenimiento que se puso de moda? Habría que preguntar a las lectoras que pululan en las librerías de Asunción y a las que comentan sus lecturas en las redes sociales, una práctica muy difundida ahora”.
Cristaldo cree que es una cuestión de moda, mientras que Alfonsi calcula que es el efecto de boca en boca. “Una lo lee y, como es atrapante, no se puede dejar de leer. Es lo que manifestaron todas las clientes respecto a Cincuenta sombras de Grey; ha sido y es un efecto contagiante”. Delgado coincide en este punto. “Podríamos especular diciendo que es una moda, pura curiosidad, pero creo, particularmente, que este fenómeno es propiciado por un cambio radical en el modelo literario. Estas obras se presentan como novelas biográficas dándole un toque más de realismo que atrapa rápidamente al lector”, detalla.
“Considero que las mujeres se permiten acceder a este tipo de textos eróticos ante la existencia o proliferación de los mismos, por el gran trabajo de marketing empleado para su comercialización”, explica la Lic. Zelada.
Uno de los datos más curiosos que descubrimos es que todas ellas coinciden en el espectro de las edades de las lectoras. Tanto Peralta como las demás refieren que son las mujeres de veinte y pico, hasta mayores, las que compran los libros. Al respecto, Nena Zelada indica que si bien es cierto que la literatura erótica está dirigida tanto a adolescentes como a mujeres adultas, antes estas leían a escondidas. “Hoy eso está mucho más liberado y cotidiano, y se ha normalizado a tal punto que se lee en un shopping, en un café, esperando el ómnibus, etc., lo que significa un aumento considerable del número de lectoras”, manifiesta.
Los autores
En cuanto a qué autores son los más leídos, Peralta menciona que en nuestro medio hay cientos de lectoras de toda la obra de la argentina Florencia Bonelli, por ejemplo. “Acabamos de recibir el boom mundial: El affaire Blackstone: Desnuda y Todo o nada. Son los dos primeros números de la trilogía de novelas romántico-eróticas escritas por Raine Miller”, comenta.
“Definitivamente, la trilogía Cincuenta sombras de Grey —cuenta Cristaldo— es la serie más vendida —superando a los libros de Harry Potter, que llevaron la delantera durante muchos años—, así como Sylvia Day”.
Alfonsi también menciona la trilogía Grey; la trilogía Caballo de fuego, de Florencia Bonelli; No se lo digas a nadie, El canalla sentimental y otras, de Jaime Bayly; El libro de los placeres prohibidos, de Federico Andahasi, y Obsesión, de Gloria Vanderbilt, entre otros.
“Sin dudas, la trilogía de Cincuenta sombras de Grey”, asegura Delgado. “Claro, también podemos mencionar algunas novedades que actualmente están moviendo mucho a los lectores como Desnuda ante ti y Reflejada ante ti, de Sylvia Day; Perdido en tu piel, de Rosana Ubanell, y El hombre que tardó en amar, de Silvia Núñez del Arco. Todas ellas son historia apasionadas, eróticas y adictivas”, cuenta.
Con respecto al éxito de Grey, Peiró expone que es la eterna pregunta: ¿por qué triunfó tanto El Exorcista? “Pues por pura campaña bien preparada por los expertos en marketing y el mundo comercial. Habría que preguntarles a ellos más que a un experto en literatura”, explica y agrega que los críticos pueden determinar a qué público se dirige la obra, si tiene calidad, si divierte o simplemente aburre, si aporta algo nuevo... “Pero no podemos hablar de estrategias comerciales, porque eso está fuera del mundo del libro: eso está dentro de la venta, e igual se vende un libro que una Coca-Cola. Sin embargo, está muy bien que se vendan esos libros, siempre que parte del beneficio reporte para la publicación de nuevos autores o de autores más minoritarios. Lo que me temo es que no esté siendo así”, concluye.
Cincuenta sombras de Grey
El portal Terra.com publicó que la trilogía Cincuenta sombras de Grey, Cincuenta sombras más oscuras y Cincuenta sombras liberadas ha vendido más de 40 millones de ejemplares de los tres títulos de la saga. Asimismo, asegura que la primera —cuya autora es E.L. James, una ejecutiva de televisión devenida en escritora— es la novela británica más vendida de la historia.
Argumentos de la trilogía
En Cincuenta sombras de Grey, los protagonistas son Anastasia y Grey. Ella recibe el encargo de entrevistar al apuesto Grey, pero de allí surge una atracción y comienzan una apasionada relación. Las prácticas sadomasoquistas del millonario activan la trama.
Cincuenta sombras más oscuras narra el rompimiento entre Anastasia y Grey, ante la intimidación que suponen para ella las peculiares prácticas eróticas de su compañero. Pero no por mucho tiempo, dado que ella cede y retoma la relación, mientras que él lucha con su pasado.
En Cincuenta sombras liberadas, Anastasia y Christian parecen haber superado sus diferencias y son una pareja feliz; sin embargo, el rencor les juega una mala pasada y tienen que enfrentar sus peores miedos.
Agradecimientos: Librería El Lector.
mpalacios@abc.com.py
