Mburucuyá, la flor desbancada

Es conocida erróneamente como la flor nacional de nuestro país, cuando en realidad es el jazmín azucena del Paraguay. Sin embargo, su incomparable belleza la hace una de las flores más apreciadas y admiradas en el medio local.

Existen diversas especies de mburucuyá, pero una de las más llamativas y de mayor tamaño es la Passiflora alata (fotos), según la botánica Rosa Degen, autora de El libro de las plantas (Ed. El Fondo).

Degen, quien trabaja en el departamento de Botánica de la Facultad de Ciencias Químícas de la UNA, cuenta que en 1936 se había llegado a un consenso para que el jazmín azucena del Paraguay fuera la flor nacional; entre los candidatos también estuvieron la flor de coco, el lapacho y otros.

La especialista refiere que el mburucuyá florece generalmente en verano, y fructifica en la temporada comprendida entre el otoño y el invierno. Pero si las altas temperaturas predominan en gran parte del año, puede florecer en más de una ocasión.

Existen varias especies, algunas de flores muy pequeñas que a veces pasan desapercibidas, pero las más conocidas son las P. edulis, P. cincinata, P. caerulea, P. mooreana, P. giberti, entre otras.

Además de su carácter decorativo, el mburucuyá ofrece una fruta de la cual la gastronomía paraguaya se ha encargado de popularizar el mousse, los licuados y otros. Es de fácil cultivo y, según el Ing. Germán González Salema, se cultiva dando un apoyo a la planta, se sujeta y forma una enramada. Para que su crecimiento sea óptimo, necesita abono, buen riego, humedad y mucho cuidado. "La planta fructifica en gran cantidad recién a los dos años", explica González Salema.  

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