Miss DT de fútbol

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De 24 años de edad, rubia de cabellos largos, Tihana Nemcic compitió en 2008 en un concurso para elegir a la más bella deportista de Croacia, junto a otras quince candidatas. Hoy, gritonea como cualquier otro técnico de fútbol a sus jugadores en los entrenamientos.

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“¡Mantené el ritmo! ¡No pares! ¡Precisión en el pase!”. Consignas ordinarias en un entrenamiento de fútbol, salvo que son dadas por una antigua finalista del concurso Miss Deporte Croacia... a hombres.

“Era un desafío para mí, pero también un desarrollo lógico de las cosas, porque toda la vida he estado en el fútbol”, afirma Tihana Nemcic, belleza femenina croata, nombrada hace un mes entrenadora del Viktorija Vojakovac, un equipo regional masculino, en el norte de Croacia.

“No veo por qué yo sería menos capaz que un hombre para este puesto, cuando fui formada y educada para hacerlo”, añade esta rubia de 24 años con una gran sonrisa.

Esta candidata a la elección de la más bella deportista de su país en 2008, junto a otras quince aspirantes, vive el fútbol al 100 % cada día. Juega en el Dinamo de Zagreb y en la Selección nacional, entrena a la Selección nacional femenina croata Sub-17, así como a niñas en una escuela local.

Además del primer equipo de Viktorija Vojakovac, entrena también a los conjuntos locales de jóvenes y de “veteranos”, es decir, unos 40 hombres de todas las edades.

Diplomada de la facultad de Educación Física y Deportiva de Zagreb, Tihana se especializó en fútbol en la universidad. Pero su fascinación por el balón se remonta a su adolescencia, según confiesa.

“Hacía atletismo y después, a los 13 años, me enamoré de un chico que era el mejor futbolista de la ciudad”, explica Tihana, que nació cerca de Krizevci, a 60 km al nordeste de Zagreb, en la región de Vojakovac.

“Le seguía a todos los campos, observaba su técnica. El verano siguiente, el amor desapareció entre nosotros, pero nació en mí otro amor: el fútbol”, confía la DT de Viktorija.
Tihana, que vive en Zagreb, va dos veces por semana a Vojakovac para los entrenamientos, sin contar los domingos, cuando se disputan los partidos.

Si existían dudas sobre la contratación de una chica para entrenar al equipo, desaparecieron rápidamente.

“Había varios candidatos, pero sus calificaciones hicieron la diferencia”, explica el director del club, Vitomir Mijic.

“Tiene mucha experiencia, sabe imponerse, hace respetar su autoridad y los chicos la escuchan sin rechistar”, dice Mijic.

Sobre un césped mal cuidado, con una luz débil lanzada por tres focos, Tihana, vestida con un chándal azul, reúne a sus 14 jugadores y da las órdenes.

“Soy muy consciente de que soy ‘una rubia’”, dice, añadiendo que las mujeres deben asumir su feminidad en lugar de rechazarla.

“A partir de ahí, las experiencias con los jugadores y los espectadores son muy positivas”, añade, sin preocuparle lo que puedan decir a su espalda.

Los espectadores parecen contentos con ella. “Tihana es una experta. Es competente y preparada. El hecho de que sea rubia no puede perjudicarla, sino ayudarla”, afirma el aficionado local Nermin Orucevic.

“Cuando supimos que una mujer iba a entrenarnos, nos preguntábamos cómo iba a ser la cosa. Pero ha sabido hacerse respetar”, cuenta el jugador Kristian Klasan.

El equipo está muy motivado y los resultados son esperados. “Tihana puede ayudar mucho a nuestro club. Esperamos ver los primeros resultados en los próximos meses”, dice el guardameta Tihomir Jagusic, asegurando que otros jugadores piensan ya en fichar por el NK Viktorija Vojakovac.