Es importante tener en cuenta que existen diferencias en el proceso de cosecha, en verano y en invierno. En verano el productor puede cosechar el producto en días de por medio mientras que en invierno solo una vez por semana. Las condiciones de calor hacen que durante el verano se tenga mayor desarrollo y al tener ese mayor progreso, la formación de la fruta y la maduración son más rápidas. En invierno la planta resiente las bajas temperaturas lo que hace que el ciclo sea más lento para desarrollo como para la cosecha. La inversión mínima que se requiere para la puesta en marcha de un proceso de producción es de aproximadamente dos (2) millones de guaraníes. El Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG) viene trabajando en estudios de costos para producir tomates en una hectárea. A los mencionados montos hay que sumar las nuevas tecnologías que actualmente el MAG está ofreciendo a través de un convenio con el Crédito Agrícola de Habilitación. El Ministerio pretende subsidiar el 70 % de la inversión y el primer arranque de la producción. La contra partida seria el 30 % ciento restante, que será responsabilidad del productor y que podrá cancelar en cuatro (4) años, con un interés al 15 %.
Fuente: MAG
