Mediante la ley, se crea una herramienta jurídica que aumenta la seguridad de las inversiones forestales y contribuye al fomento de las plantaciones en el sector, junto con la conservación de los bosques naturales existentes. La legislación crea nuevas opciones de negocios para los propietarios de inmuebles que no deseen, o no puedan por dificultades económicas, aprovechar su propiedad, porque se otorga la posibilidad legal de constituir un derecho de superficie forestal, sobre la superficie de su inmueble con un tercero, que tendrá la facultad de disponer de la superficie física y jurídicamente por un tiempo determinado.
VENTAJAS
Los beneficios económicos que puede producir este derecho son interesantes, ya que genera nuevas posibilidades en el comercio inmobiliario privado, facilitando además la adopción de políticas de administración del suelo y aumentando el valor de la propiedad para la realización de construcciones o plantaciones.
En cuanto a inversiones forestales, permite concentrar los recursos en forma específica, ya que para forestar no se requiere la adquisición de la propiedad, sino solo se deberá pagar un canon por el tiempo que requiera la plantación de árboles y hasta su cosecha. Vale decir, que se podrán realizar inversiones forestales en fincas que son propiedad de terceros, sin necesidad de adquirir esas tierras.
Otra ventaja de la ley es la posibilidad de registrar superficies de bosques o una plantación forestal como garantía para acceder a créditos del sistema bancario.
SEGURIDAD JURÍDICA
La seguridad jurídica resultante de este mecanismo facilita la formación de fondos de inversiones especializados para realizar actividades forestales de conservación, manejo de bosques existentes o nuevas plantaciones forestales, sobre la base de la asociación contractual con propietarios de las tierras y por un tiempo determinado en el contrato.
Los expertos coinciden en expresar que esta innovación legal, junto con la activación de la administración del Instituto Forestal Nacional (Infona), facilitará a los inversionistas la decisión de destinar fondos para el desarrollo forestal.
COMPATIBILIDAD CON OTROS PAÍSES
La Ley de Derecho Real de Superficie se adecua al derecho internacional y posee compatibilidad con legislaciones de Argentina, Francia, España, Italia, Bélgica, Alemania, Austria, Suiza, Japón, Bolivia, Perú, Cuba; así como con los Códigos de Québec y de Holanda, entre otros. En Brasil, se sancionó el Nuevo Código Civil (Ley N.º 10406/2002), que entró a regir el 11 de enero del 2003. La herramienta jurídica fue muy útil para el desarrollo forestal de otros países y contribuyó a la formación de empresas o fondos de inversión forestal. Teniendo en cuenta el suelo y las condiciones climáticas del Paraguay, el sector podría lograr un significativo fortalecimiento de la economía en general del país, con un enfoque social y ambiental.
(*) Vicepresidente - Federación Paraguaya de Madereros (Fepama)
