Estrés calórico en ganado lechero (Por: Dr. Felipe Figueredo)*

Este artículo tiene 11 años de antigüedad
/pf/resources/images/abc-placeholder.png?d=2424

Las condiciones de altos índices de temperatura y humedad que se dan en nuestro país son negativas para el bienestar y confort del ganado vacuno de leche, por lo que podemos predecir que cada año se agudizarán estos efectos que perjudican a los productores lácteos.

Las condiciones actuales de la producción en nuestro país, con los costos en constante incremento y los productos con tendencia a la desvalorización, exigen a los productores y técnicos ir armándose de creatividad y cualidades para encarar el problema, adoptando tecnologías que les permitan optimizar las condiciones de producción, principalmente en el aspecto lácteo.

La vaca lechera es muy susceptible al estrés calórico. La misma produce calor, siendo esta una ventaja en épocas de frío; sin embargo, con elevadas temperaturas, la habilidad de la vaca para disipar el calor es mínima.

El medio ideal para la vaca lechera es de5 a18 ºC, pero se puede mantener sin un impacto negativo en la producción hasta los27 ºC.

LA TEMPERATURA

Todos los beneficios, en un solo lugar Descubrí donde te conviene comprar hoy

Para el caso que nos ocupa, cuando la temperatura rebasa los30 ºC, comienzan a sentirse los efectos del estrés calórico. Con una humedad relativa de un 80 % y una temperatura arriba de los23 ºC, las vacas lactantes empiezan a sufrir el estrés; con una humedad relativamente baja, las vacas estarán más confortables, siempre que se trate de temperaturas inferiores a los30 ºC.

PRODUCCIÓN Y REPRODUCCIÓN

El efecto del estrés calórico en la vaca lechera recae principalmente en dos puntos muy importantes: la producción de leche y reproducción.

En un ambiente no confortable, la vaca disminuye su producción gradualmente de8 a10 % mensual, después de haber alcanzado el pico más alto en su lactancia, que es entre los 45 y 110 días después del parto.

La producción de leche disminuye considerablemente con temperaturas arriba de los30 ºC. La pérdida o reducción en la producción va del 15 al 35 % menos de leche comparadas con las temperaturas termoneutrales.

Es importante la colocación de turboventiladores para disipar la humedad. Ya que si solo se cuenta con rociadores, el efecto sería contraproducente al crearse un ambiente caluroso saturado de humedad.

CÓMO ENFRENTAR EL PROBLEMA

Sombra en corrales. Lo más fácil y obvio para ayudar a las vacas a reducir el estrés calórico es evitando la exposición directa a los rayos del sol. Las sombras reducen la temperatura corporal y tasa respiratoria (jadeo) en la vaca e incrementan el consumo de materia seca y la producción de leche.

Para construir cualquier tipo de sombra, en este caso artificial, se toma en cuenta el material, medida, altura, orientación, base de la construcción y permanencia de la misma.

Las sombras deben ser altas, de tal manera que haya un espacio entre la vaca y el techo. Si la sombra va a ser de lámina, se recomienda pintar de color blanco la cara al sol, con el fin de que haya un mejor reflejo de los rayos solares.

Aspersores. El enfriamiento de vacas por medio de brisa fina de agua logra reducir la temperatura ambiental desde41 ºC hasta15 ºC a la salida de los aspersores, ya sea en echaderos o en comederos.

Con este sistema, el animal se tranquiliza y se estimula la bajada de leche, obteniendo un mejor ordeño que si estuviera estresado.

Ventiladores. En las salas de espera, donde se moja al ganado con rociadores, es imprescindible la colocación de ventiladores para disipar la humedad; de lo contrario, el efecto sería contraproducente al crearse un ambiente caluroso saturado de humedad. La combinación de aspersores y abanicos en la sala de ordeño resulta en un beneficio de1 a2,5 kg de leche extra por vaca. Los aspersores y ventiladores funcionan bien en días con baja humedad; en los días con elevada humedad pueden prenderse los ventiladores sin aspersores.

Control de moscas. Cuando no se tiene un manejo adecuado para el control de moscas, la vaca sufre un estrés muy fuerte, pues a más de quitar energía para poder disipar el calor, gasta otro tanto cabeceando y coleando para quitarse las moscas. Una buena práctica es limpiar los corrales de dos a tres veces por mes, así como las partes bajas en los bebederos y además de limpiar las banquetas.

LA ALIMENTACIÓN

El manejo nutricional es uno de los aspectos más importantes a considerar en animales con estrés calórico. La vaca estresada manifiesta incapacidad para mantener sus funciones vitales en orden, sube su temperatura corporal, aumenta las respiraciones y el balance de hormonas se pierde. En estas condiciones, la vaca requiere de cantidades de nutrientes adaptadas a esos desbalances; además, la misma reduce su consumo de alimento, por ejemplo forrajes, y altera sus horarios de alimentación.

Primeramente, se debe adecuar el horario de alimentación procurando servir con más frecuencia y evitar las horas cálidas, cuando el ganado no consume alimento. Se ha observado que, desde las 10:00 hasta las 17:00, las vacas que sufren de estrés calórico no se acercan al comedero; sin embargo, si se provee sombra, brisa y ventiladores, los animales consumen más sus alimentos. Se recomienda evitar o reducir el uso de ensilajes y otros alimentos húmedos, pues se deterioran rápidamente con el calor y el olor evita que el ganado lo consuma.

(*) Especialista en producción lechera, reproducción y climatología.