Inseminación artificial en ovinos

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La inseminación artificial (IA) es una de estas tecnologías que hoy día están a nuestro alcance.

Dr. Carlos A. Giménez Díaz (*)

En la búsqueda de una mayor producción ovina, nos encontramos con la necesidad de invertir en biotecnología, que constituye la única herramienta que nos ayudará a alcanzar los objetivos y metas propuestas en esta actividad.

En general, en un emprendimiento de producción ovina, la tecnología en la asistencia reproductiva ofrece una serie de factores ventajosos que abarcan incluso el aspecto social, con el control y prevención de algunas enfermedades, entre las que se encuentran las zoonóticas. En este marco,la IApresenta algunas ventajas, con efectos positivos en la actividad pecuaria.

La ventaja genética, a partir del semen probado y/o importado con garantía, es probablemente una de las más importantes a destacar.La IAayuda al proceso de mejoramiento de las razas e hibridación, a partir de la utilización de animales bien constituidos y de alto valor económico. Con su uso, el productor puede disminuir la cantidad de reproductores en el plantel y prevenir la aparición de enfermedades reproductivas o venéreas. Dado su costo,la IAno debería ser utilizada a campo o para la monta natural, en hembras con incapacidades físicas, por ejemplo. También hay que tener en cuenta que la sincronización del celo es necesaria para la práctica dela IA. Lasincronización se realiza para concentrar el celo en un lapso determinado y, a la vez, facilitar esta práctica. Así, para provocar el celo, se utilizan sustancias exógenas como las hormonas. Con la utilización de las hormonas para la sincronización, se aumenta la prolificidad. De esta forma, el nacimiento de corderos por oveja es más elevado comparado con el servicio en forma natural. Según investigaciones, este factor genético colabora para el destete precoz de los corderos, logrando pesos ideales en un plazo más corto para el destete. Entonces se da la oportunidad a las madres de recuperar su condición corporal para una nueva sincronización y posterior inseminación.

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En la especie ovina, la inducción de celos en épocas de anestros o falta de celo puede ser encarada con la ayuda de las hormonas para la sincronización.

Hay que recordar que la especie ovina es policíclica estacional, excluyendo algunas razas de conocida prolificidad comola Finn, Romanov o el Boorola Merinos, entre otras. Entre las hormonas que pueden utilizarse se encuentran el MGA (melangesterol acetato) para vía oral, las esponjas intravaginales fluorogestona acetato, el dispositivo intravaginal de liberación hormonal controlada y los implantes subcutáneos norgestorone acetato. Al finalizar el tratamiento con los agentes progestágenos, se aplica la godanotropina coriónica equina para la ovulación sincronizada. La inseminación se efectúa a las 52 horas a 59 horas posteriores. Como en cualquier programa reproductivo, el control y la prevención de enfermedades son factores determinantes. Con la técnica de la inseminación, se disminuye el riesgo de trasmisión de enfermedades sexuales. Por otro lado, el plantel de animales deberá estar sometido a un estricto calendario sanitario a ser cumplido, para evitar contratiempos porque no se podrán realizar vacunaciones u otro tipo de tratamientos durante el periodo de sincronización. Entre las enfermedades reproductivas más frecuentes, se encuentra la brucelosis, que es una zoonosis que ocasiona severos daños en un plantel. Como esta enfermedad es de alta morbilidad y baja mortalidad, los animales son potencialmente peligrosos para la salud del hombre, en caso de que los animales sean destinados para la producción de leche y el procesamiento de sus derivados. En la especie ovina, la incidencia de la tuberculosis es de muy baja intensidad, pero no se puede descartar su ausencia total. Esta es otra de las enfermedades zoonóticas de peligro para la salud del hombre, en una explotación pecuaria.

(*) Especialista en producción de ganado menor