La deforestación en Paraguay

Sin lugar a dudas, una de las actividades encaradas por el hombre y que causa innumerables daños, es la deforestación que avanza implacablemente en el país y en gran parte del planeta. Las diferentes leyes de protección vigentes no se cumplen, lo que agrava el deterioro de los recursos naturales; la vida de plantas y animales silvestres y la calidad de vida del hombre, entre otros por la proliferación de enfermedades tropicales como el dengue y la malaria; a más de la vinchuca o chinche que avanza hacia las ciudades; a lo que se le suma ahora la entrada de la fiebre chikungunya. (Ing. Agr. Fernando Díaz Shenker)*

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La deforestación es la destrucción por corte y en algunos casos quema de especies forestales y vegetales, causada por la acción del hombre, principalmente con fines de lucro, bien para aprovechar la madera o habilitar nuevas tierras para agricultura y ganadería. Como no se cumple con la legislación ambiental vigente, ni conla Ley Nº 2.524/04 de deforestación cero, las consecuencias son nefastas para el hábitat humano y animal: se produce una pérdida de la diversidad biológica terrestre, habiendo especies que se extinguen definitivamente; se extiende la erosión y degradación de los suelos y la aparición de superficies poco productivas acompañadas o no de desertificación. Además se eleva la liberación a la atmósfera de los gases de efecto invernadero, que contribuyen al calentamiento global.

AGRICULTURA Y GANADERÍA

Se trata de dos de los pilares claves en los que descansa la economía del país y que le han valido la recuperación y la apertura de nuevos mercados para la carne, la leche y los granos. Y esto es fruto del trabajo de agricultores y ganaderos; a más de las instituciones vinculadas con la actividad agropecuaria nacional. No obstante, estos logros se alcanzan en gran medida, a expensas de la constante deforestación; salvo excepciones y experiencias particulares. A corto plazo, los resultados serán los auspiciosos que conocemos; pero a plazos más extensos no será tan fácil mantenerlos. Será necesario entre otros, invertir en tecnología y en biotecnología; en investigación; en hacer un uso mucho más racional del agua y del suelo. Habrá que incorporar la pequeña agricultura en las cadenas de producción y comercialización. Será necesario elevar la productividad a toda escala de producción, sin contaminar ni deteriorar los recursos naturales.

CONSECUENCIAS ECOLÓGICAS

Con la deforestación, los suelos quedan desprotegidos y son vulnerables a la erosión por lluvias, lo que altera las características topográficas y de vida del lugar, causando graves modificaciones en los ecosistemas afectados. Aparece la de destrucción por desaparición o quema del hábitat natural de innumerables especies animales, de aves y otras que terminan por morir, agravando su progresiva desaparición que termina con su extinción. Existen listas de especies que hoy han desaparecido y de otras en vías de extinción que “van por el mismo camino”. Y esto se publica para despertar la conciencia en quienes por función deberían velar por su protección y cuidado. Y salvo excepciones, el resultado es lamentable. Otra consecuencia, es que los árboles y demás plantas que absorbían el dióxido de carbono como parte de su ciclo vital, han desaparecido, lo que trae aparejado su aumento en la atmósfera; más contaminación y cambios en el clima.

CONCLUSIÓN

Aún sabiendo de los múltiples beneficios económicos, sociales y ambientales que los árboles ofrecen al hombre y otras especies, se siguen cortando como si sobraran; sin criterios sostenibles; tan solo pensando en el dinero y en ganancias cortoplacistas para pocos, pero que nos afectarán a todos en el futuro; en nuestro bienestar y calidad de vida. Y repito una frase de Franklin D. Roosevelt, 32º presidente de los Estados Unidos: “La nación que destruye su tierra, se destruye a sí misma. Los bosques son los pulmones de nuestra tierra, purifican el aire fresco y dan fuerza a nuestro pueblo”.

(*) Especialista en Comunicación Rural