La ventilación en avicultura

El ambiente dentro del galpón donde se crían las aves debe ser adecuado para mantener la salud de los animales y permitir que el rendimiento productivo de huevo y carne sea el más adecuado y, de este modo, aumentar la eficiencia productiva. (Dr. P. M. Gibert)*

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La ventilación adecuada permite introducir aire desde el exterior dentro de los galpones, para permitir una renovación del aire interior sin perjudicar a las aves; manteniendo la temperatura y humedad a niveles óptimos, para permitir el desarrollo y la producción normal de las aves, de tal forma que puedan desarrollar toda su capacidad genética. En las empresas avícolas modernas se utilizan sistemas de control de aire que permiten automatizar la entrada y salida del aire, de acuerdo a sus requerimientos. Pero los pequeños productores aún tienen problemas en el control del ambiente, tanto en verano como invierno, debido al mal manejo de la ventilación de los galpones de producción, tanto de huevos como de carne. El avicultor debe tener en cuenta, primeramente, la orientación del gallinero o galpón, para aumentar la eficiencia de los vientos preponderantes en la zona y calcular que el sol pase por encima del galpón y no penetre mucho dentro de él, sobre todo en épocas de calor para no calentar el aire interior. En Paraguay, lo recomendable es que las cabeceras estén orientadas de este a oeste. Con eso se logra que el viento norte “pegue” en los costados y favorezca la ventilación interna y así satisfacer las necesidades térmicas de los animales, mediante el suministro de oxígeno, eliminación del amoniaco y la humedad. Para lograr esto es bueno tener un sistema eficiente de cortinas y equipos internos de ventilación, que muevan adecuadamente el aire, como ser: ventiladores, extractores o forzadores de aire. Estos equipos deben estar puestos de tal forma que muevan el aire horizontalmente, por encima de las aves para no perjudicarlas con golpes de frío. Actualmente, no se recomiendan los ventiladores de techo pero sí los horizontales. Cuando las aves consumen alimento generan energía para el buen funcionamiento de su organismo y mantenimiento de la temperatura corporal. Es bueno tener en cuenta que los pollos parrilleros han desarrollado bien genéticamente los cortes comerciales, pero no así el sistema cardíaco y pulmonar. El ancho de los gallineros en nuestro país no debe tener más de 10 metros, a fin de favorecer el intercambio de aire y evitar los bolsones internos o aire que se contaminan fácilmente. Para tener una idea de lo que las aves producen al ingerir el alimento, 1.000 pollos parrilleros unos días antes de su faena, producen el calor de cuatro campanas de calefacción y eliminan unos 200 litros de agua en materia fecal y respiración. Las cortinas deben estar fijadas abajo, de tal forma que cuando están completamente levantadas, permitan su desplazamiento hacia abajo y, de esa forma, regular la entrada paulatina del aire fresco; presionar sobre el caliente para que salga al exterior y favorecer su eliminación con la humedad y el amoniaco de las heces, que son focos irritantes para las aves. En los días de cambios bruscos de temperaturas como las mañanas muy frías y tardes templadas, el manejo adecuado de las cortinas es fundamental para preservar la salud de las aves. Por eso, las cortinas se deben abrir de arriba para abajo para evitar el choque térmico del aire frío externo que tiende a bajar y desplazar el aire caliente. Los ventiladores de techo si bien salvan en muchas ocasiones, no son los más recomendados, porque impulsan el aire caliente en forma directa hacia abajo y golpean a los animales, produciendo cambios bruscos zonales, que pueden afectar el sistema respiratorio de las aves. La avicultura moderna busca la eficiencia y el bienestar de los animales, para disminuir el máximo posible el factor estrés que perjudica la producción y la eficiencia.

La educación es la base del desarrollo de las comunidades. “p.m.g.”

Consuma lo que el Paraguay produce. Produzca lo que el Paraguay y el mundo necesitan.

Recuerde. “El Paraguay puede”.

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