VIRUS CAUSANTES
Para iniciar la investigación y reconocimiento de posibles virus, especialistas de la FCAtomaron muestras de 10 germoplasmas (variedades) de poroto del Centro Experimental de Choré de San Pedro; de las 10 variedades, 5 de ellas presentaban la infección de dos virus; el Caupi Affid Board, que por medio de áfidos causa un mosaico en las hojas de poroto, y como un virus transmitido por coleópteros, insectos que atacan a algunos cultivos hortícolas. Ambos virus se juntan y causan una reducción notable de la producción. Dependiendo del tiempo en que estos virus lleguen a la planta, se notará la afectación de las enfermedades. En algunos casos, el vegetal no llega a producir ninguna vaina; en otros, producen muy pocos granos. Cabe destacar que los virus son parásitos celulares y, una vez que ingresan a la célula, esta deja de realizar sus procesos metabólicos normales. En este punto, se producen más virus y la planta queda restricta sin poder desarrollarse. Con ello, el vegetal no puede generar granos.
SÍNTOMAS
Como ya se mencionó, la conjunción de los dos virus causa un mosaico muy fuerte en las hojas, por lo que quedan totalmente deformes y mucho más pequeñas. En algunos casos, el mosaico de las hojas es generalizado y da como resultado menor producción de la planta a escalas superlativas. En cuanto a rendimiento de poroto por hectárea, con la presencia de las enfermedades virósicas, se llega a 300 o400 kg. Mucho depende del estadio en que se encuentre la planta. Si el virus ataca a plantas adultas, se reduce la producción; si afecta a los brotes, el cultivo se perderá en su totalidad.
PREVENCIÓN
Lamentablemente, hoy día no existe producto químico capaz de detener la enfermedad. Los pulgones, cuando llegan a la planta, pican y transmiten el virus infectándola. Hasta los agrodefensivos más rápidos quedan sin efecto, por no poder frenar el contagio. Luego, se multiplica la enfermedad. La única solución es impedir que los insectos lleguen al cultivo. Una de las prácticas más efectivas que se recomiendan al productor es la colocación de barreras alrededor del poroto. Es decir, se dispone de cultivos intercalares, en este caso maíz-poroto. Se recomienda el maíz porque, además de ser una planta de altura considerable, es un cultivo cuyo manejo conoce el productor. En el campo se pueden colocar tres hileras de maíz y luego poroto o conjuntamente. El maíz actúa como trampa debido a que el insecto trasmisor se posará en ella, antes de llegar al poroto.
MATERIAL SANO
A la hora de realizar la siembra de poroto, es fundamental contar con simientes sanas, ya que las enfermedades virósicas citadas se trasmiten por semilla. Los productores habitualmente colectan sus semillas, las guardan y las vuelven a sembrar, sin saber si tiene o no la enfermedad. De esta manera se trasmite en porcentajes muy bajos (0,1 % o 0,6 %) pero las plantas sirven de inóculo inicial.
(*) Director del Departamento de Biología – FCA
