La planta procesadora de alimentos balanceados permite a los productores contar con alimento suficiente, principalmente en épocas de escasez forrajera. Esto, generalmente ocurre durante el invierno. No obstante, siempre se plantea el requerimiento de concentrados, para satisfacer las necesidades nutricionales de los ejemplares en finca. Asimismo, hay productores que elaboran su propio alimento y recurren a los profesionales de la planta para la preparación de un tipo de ración específica, de acuerdo a las recomendaciones de médicos veterinarios.
PROCESO DE ELABORACIÓN
Primeramente, se deberá recolectar la materia prima (maíz, sorgo y otros) en silos metálicos. De acuerdo a la experiencia de la planta de Coronel Oviedo, se cuenta con una capacidad de almacenaje de 1000 ton. y, actualmente, está en proceso la construcción de dos silos con capacidad de 750.000 kg. Los granos depositados deberán mantenerse bajo estándares específicos de temperatura y humedad. Posteriormente, se procede a molinar la materia prima y se hace la mezcla para obtener el balanceado para determinada especie animal: sean ovinos, bovinos, aves, cerdos o equinos. De la misma forma, se elaboran alimentos para pequeñas mascotas. Este proceso se lleva adelante en tachos con capacidad de 2000 kg, durante 20 a 30 min. Una vez molida toda la materia prima, se pasa al embolsado del producto y se transportan a los depósitos para su posterior comercialización. Cabe destacar que el balanceado permanece en las instalaciones de la planta por unos 15 días, lo que garantiza al productor contar con un alimento fresco. La duración del producto es de seis meses.
CALIDAD Y LIMPIEZA
Para elaborar alimentos balanceados es primordial apuntar a la calidad, tanto en la materia prima que se utiliza como en el producto final. Esto permitirá ofrecer el producto a un precio competitivo. Igualmente, se debe mantener la limpieza en las instalaciones de la planta procesadora. Para ello, se cuenta con caños especiales que expulsan los residuos hacia arriba y que, por efecto de la gravedad, caen en bolsas especiales, juntando cualquier tipo de elemento inservible (restos de materia prima, basura).
LABORATORIO
Como ya se mencionó, el alimento balanceado se elabora en base a las necesidades del productor y esto se garantiza mediante los análisis laboratoriales.
Antes de comercializar, una muestra del producto va al laboratorio para verificar que esté acorde a las especificaciones técnicas descriptas en las etiquetas. Dicha muestra, si es pellet, se molina y se obtienen 400 g, del que se hace un cuarteo para los análisis. Se realizan dos pruebas para tener certeza de que el balanceado reúne las condiciones. Ambas pruebas se comparan para determinar si coinciden los parámetros. Para conocer el porcentaje de energía, se utiliza 1gr de materia; 2g para materia seca y 1,5 g para proteína. En el caso de las mediciones de proteína, se pesa la muestra y se mezcla con catalizadores para simular un proceso de digestión acelerado. Posteriormente, se mezcla con ácidos especiales durante una a dos horas, luego la muestra se deja enfriar. Después, se mezcla con agua, hidróxidos y granalla para pasar a la destilación. El resultado o producto de este último proceso se vuelve a mezclar con otros ácidos y se obtiene una solución que da un resultado aproximado de nitrógeno. Luego, mediante cálculos matemáticos, se estima la cantidad de proteína, materia seca o proteína total del balanceado.
(*) Planta productora de balanceados – Empasa
