Sanidad en la producción de aves

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Las aves, sean ponedoras o parrilleros, requieren de cuidados sanitarios desde su mismo nacimiento y para ello se maneja un calendario de vacunación que empieza en el incubatorio. Los pollitos son vacunados en la misma planta incubadora y luego en la granja, donde cada productor maneja un calendario de vacunación de acuerdo a los desafíos que tiene. (Dra. Nelly Amarilla)*

Posteriormente, se realiza la desparasitación como parte del manejo de un calendario sanitario y, sobre todo en ponedoras, se realiza antes de la ovoposición (puesta de huevos). También se les administra vitaminas. Hoy en día se utilizan los probióticos que ayudan a la salud intestinal y a levantar la inmunidad de las aves. Estas y otras prácticas colaboran para mantener una buena sanidad.

MEDICINA

En el mercado existe una amplia gama de medicamentos, pero es mejor “prevenir que curar” y para ello poseemos la “bioseguridad” en primer lugar como una de las barreras más importantes para impedir el ingreso de enfermedades en las granjas. En segundo lugar tenemos las vacunas, que se utilizan cuando con la bioseguridad es insuficiente. Siempre hablamos de los cuatro puntos cardinales de la producción que son: la sanitación, la alimentación, el manejo y la genética; estos deben estar en perfecta armonía para tener éxito durante el desarrollo, hasta alcanzar el final del ciclo de las aves.

PRIORIDAD

Desde todo punto de vista, el trabajo más relevante en las granjas es la “bioseguridad”. Es muy importante mantener las granjas limpias, controlar la aparición de ratas o moscas, evitar el ingreso dentro de los galpones de otras aves y de personas extrañas a la granja. Igualmente, consiste en desinfectar dentro y fuera de los galpones, los comederos y bebederos, como también las botas de todas las personas que van a ingresar a la granja, así como los vehículos, entre otros.

NUTRICIÓN

La alimentación representa el 75 % aproximadamente de los costos de producción en la cría de aves. Por consiguiente, debe ser muy bien atendida, muy bien formulada para lograr un buen resultado. Cada etapa en la vida del ave tiene un requerimiento diferente de proteínas y de energía. Por lo tanto, si no llenamos esos requerimientos de acuerdo a la línea genética que manejamos, tampoco podremos tener buenos resultados. La ración o cantidad de balanceado a consumir depende de la edad del ave y, por lo general, está establecido de acuerdo a la línea con que se trabaja. Además, es fundamental recurrir siempre al veterinario especialista para tomar las mejores decisiones.

(*) Especialista en patología – Avipar