HEMBRAS
En el caso de futuras madres deben observarse las patas traseras y delanteras, específicamente entre pezuñas, para descartar llagas o alguna deformación. Le sigue la revisión de las ubres, con el objetivo de determinar buena textura y densidad, sin cortes ni lesiones. La vagina y vulva también deberán estar limpias, para que el servicio a futuro sea ejecutado por el macho sin inconvenientes.
MACHOS
En el caso de los machos, la visualización de las extremidades también es importante. Luego, el comprador revisará los cuartos traseros, que es el área en la que están los mejores cortes de carne que el mercado demanda. Una cobertura acorde de carne y grasa es importante, sin exceso de huesos puntiagudos. Los testículos deberán ser simétricos y tener movilidad dentro del escroto para descartar patologías; no es recomendable aquel animal cuyo testículo esté pegado al escroto. Finalmente, el prepucio tampoco deberá presentar anomalías ni heridas.
Tanto en machos como hembras, el análisis famacha resulta importante. Este examen consiste en observar la mucosa del globo ocular de la oveja; si está bien rosada, el ejemplar está sano, mientras que un color amarillento indica una afección.
