Tomate

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El tomate se puede cultivar todo el año si se cuenta con la tecnología adecuada; por ejemplo, con media sombra o invernadero según la época del año. Es una hortaliza de amplia adaptación climática, pero es sensible a heladas.

CARACTERÍSTICAS

La mejor temperatura para su germinación oscila los 25° C al igual que para su crecimiento y desarrollo. Temperaturas superiores a 35° C e inferiores a 10° C resultan perjudiciales. Existen cuatro métodos de cultivo: la siembra directa, el trasplante directo, el transplante indirecto y la producción de mudas en bolsitas de papel o polietileno. El tomate se desarrolla bien en suelo areno-arcilloso y profundo con pH de 5,5 y 6,8. Requiere alto porcentaje de agua.

SIEMBRA

Es fundamental sembrar en almácigos con tierra bien abonada. No conviene sembrar al voleo sino en líneas separadas, a 3 cm unas de otras. Para el tutoramiento, se recomienda una distancia entre plantas de 35 y 90 cm entre hileras. Igualmente, se debe dejar 1 m de espacio libre para los trabajos culturales que requiere.

ROTACIÓN

No conviene plantar tomate por dos años seguidos en el mismo lugar, debido al intenso ataque de plagas y enfermedades.

CUIDADOS CULTURALES

Las principales labores que exige el cultivo de tomate son las carpidas, abonado foliar y en cobertura, aporque, pulverización, desbrote, despunte, tutoramiento, ataduras y riego.