La Ing. Agr. Mabel de López refiere que “los moluscos, como los caracoles y las babosas, afectan el césped y se pueden combatir con la ayuda de unos cebos especiales, que se adquieren en las agropecuarias. Se colocan en diferentes zonas del jardín; son como unas trampas que se presentan en forma granulada y tienen un olor atrayente para los caracoles”.
Otros insectos muy perjudiciales son los gusanos y sus larvas que posteriormente pueden convertirse en mariposas o coleópteros.
Algunos son muy dañinos, mientras otros son benéficos, por ejemplo, las mariquitas que se alimentan de insectos y por ende ayudan a que el jardín prospere.
“Sin embargo, un grupo de ellos son muy perjudiciales para las plantas y para combatirlos se aconseja el uso de insecticidas de contacto”, indica.
La ingeniera acota que “el gusano come la hoja, por lo que resulta muy dañino y se elimina a través de una mezcla de agua y el insecticida en la cantidad exacta, de acuerdo a las indicaciones de cada producto. Se pulverizan las hojas, así el producto se adhiere a la planta”.
Otros voladores son las libélulas “que se alimentan de las larvas del mosquito Aedes aegypti, por lo tanto, resultan muy beneficiosas para el hombre; en este caso se trata de un control biológico”, señala.
Los cebos también se usan bastante contra las hormigas como “el ysau y el akekê, se presentan en forma de gránulos, que contienen aromatizantes cítricos similares a las hojas de los árboles. Resultan ideales contra las hormigas cortadoras”.
“Estas dos hormigas cortadoras son totalmente dañinas, son de hábito nocturno e incluso en una noche ya pueden devorar las plantas, pues atacan en forma masiva”, agrega.
El calor y la humedad “propician la presencia de las hormigas, estas cortan las hojas y las trasladan a su nido. Recuerde que las especies que tienen espinas son las más atacadas, como las rosas, por ejemplo. Ahora es época de trabajo para las hormigas, pues se preparan para el invierno, por lo que deberá tomar las medidas necesarias para erradicarlas”. La tarea debe ser constante.
