Antes de instalar un portón frente a la vivienda debemos decidir el tipo de apertura que va a tener el portón, puede ser basculante, corredizo y de abrir en dos hojas.
En todos los casos, si el portón va a ser automatizado, debe prever la instalación eléctrica que demande el motor. Cualquiera sea el modelo elegido, hay que cerciorarse que el tipo de apertura seleccionado pueda funcionar sin entorpecer la circulación, ya sea de la propia vivienda, como también del entorno, recalca la arquitecta Estela Saguier.
Lo primero a tener en cuenta al diseñar un portón es que cumpla su objetivo, luego tenga en cuenta que puede que quede totalmente cerrado y otros pueden tener transparencia. Hay que pensar si el portón va a formar parte del cerramiento frontal de la vivienda, en cuyo caso el diseño tendría que responder al estilo.
Generalmente los portones, en su mayoría metálicos, se pintan con colores discretos de manera que no compitan con la imagen de la casa. Quedan muy bien los tonos verde y grises que se mimetizan con los jardines.
Sus características
* Basculantes: son los que se abren para arriba, deben tener como mínimo 2,30 metros de altura y en sus extremos se ubican los pilares. Uno de ellos es el que alberga el sistema de contrapeso y el motor, son los más utilizados en cocheras.
* Los corredizos, como su nombre lo indica, son los que pueden correrse, ya sea en una hoja como en dos. Para poder tener este deslizamiento la estructura debe contar con unas guías inferiores. Si el portón va a ser de dos hojas deben colocarse dos motores independientes.
El espacio que necesita la hoja para poder correr no es una opción muy popular, ya que casi siempre el portón corredizo solo puede correr hacia el lugar donde se encuentra el acceso peatonal de la vivienda, y no siempre se cuenta con amplitud.