Dormitorios únicos

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Cuando se trata de edades distintas hay que hacer que cada habitación se distinga y posea cualidades que pueden durar, servir y acompañar su crecimiento. En el cuarto de la señorita se optó por colores neutros y románticos como el verde manzana y la paz que transmite el blanco. Es una habitación donde lo más importante es sentirse cómodo. Los peluches se encuentran exhibidos en un estante, de esa manera rememora las anécdotas vividas durante su niñez.

En la habitación del niño mayor se creó un ambiente con un mobiliario que le puede servir incluso hasta la adolescencia.

En el presente la colección de autos es lo más importante para él, por eso están a la vista en un mueble dividido por cubos abiertos. Más adelante se colocarán allí libros, cuadernos y todo lo que desee. La pared posee un tono de pintura hasta 90 cm y más arriba hay otro color, con una pista de carreras en las guardas, su estación de combustible, autitos y semáforos.

Las habitaciones tienen mucha luminosidad y colorido. Por ejemplo, en la habitación del bebé, la Arq. Graciela Fornera se encargó de la arquitectura y el equipamiento interior, pensó en muebles útiles y la alegría de las tonalidades de la selva. Se ven jirafas, leones y otros personajes entrañables. Los tonos ayudan a que las habitaciones se vean más amplias, se jugó con colores claros: amarillo, turquesa, verde, blanco y azul. Un sofá cama sirve para acompañar la cuna.

Los dormitorios de los hijos deben ambientarse según la preferencia de cada niño, de esa manera desarrollará su propio espacio de acuerdo a sus gustos e intereses.

Mirtha González Schinini

mirtha@abc.com.py

Fotos: Gustavo Báez