En la época de calor se presentan las mayores infestaciones con este tipo de parásitos, dependiendo del hábitat del animal, y si comparte su espacio con otras especies, como la canina.
Entre los parásitos externos que mayormente infestan al gato se encuentran los hematófagos, que se alimentan de sangre, como las pulgas y garrapatas.
Pulgas: Sus picaduras pueden producir alergias, sobre todo ciertas sustancias que contiene la saliva de la pulga. Una vez desarrollada la alergia, no es raro que nos encontremos con infecciones secundarias provocadas por levaduras (malasezzia) o bacterias (staphilococos), si no se tratan oportunamente.
Los síntomas principales que nos indican la presencia de estos parásitos son: una picazón generalizada, o localizada como ojos, orejas, intensa, en el cuerpo del animal. Si hay pulgas sobre la piel se verán pequeñas escamitas o costritas de color negro, estos son excrementos de la pulga, que al mojarse liberan los pigmentos de la sangre que había consumido previamente.
Las garrapatas: no suelen afectar a los gatos que no salen de casa y no entran en contacto con otros animales. Si se presentan, se fijan principalmente en articulaciones de las extremidades, cabeza y partes inferiores. Los síntomas son picazón y malestar.
Otros parásitos
Los ácaros de la sarna del cuerpo, sarcoptes y demodex, se manifiestan en la cabeza y zonas donde la piel es más fina y carece de pelo como axilas, ingle, vientre, abdomen, base de la cola y extremos de las articulaciones, con descamaciones de la piel, olor a grasa rancia, picazón intensa y caspa.
La sarna otodéctica es producida por un ácaro del oído que se alimenta de residuos epidérmicos y cerumen. Síntomas: otitis con prurito, costras gruesas de color rojizo marrón mezcladas con el cerumen, y movimiento insistente de la cabeza.
La tiña: Dermatomicosis, o infección por hongos (Microsporum y Trichophyton) se localiza en hocico, orejas, garras y cola, formando zonas con alopecias circulares. Síntomas: morderse, rascarse, limpiarse el pelo en exceso, problemas cutáneos y descamación.
Las sarnas y las micosis son enfermedades muy contagiosas de un animal a otro y requieren de tratamiento sistémico, con medicamentos específicos.
Como método de prevención se debe cuidar el ambiente donde vive el animal, el contacto con otros animales, tomar medidas higiénicas como baños simples o medicados, usar collares, pipetas, spray, etc.
Frente a infestaciones masivas en el hogar es recomendable realizar fumigaciones, con productos específicos para eliminar el ciclo del parásito (huevos, larvas, adultos). Es bueno recibir consejo profesional para el manejo de estos productos, tóxicos, si no se utilizan en dosis adecuada y con la debida precaución.
Asesoró: Dra. Analia M. Abente, docente de la Facultad de Ciencias Veterinarias UNA, sede Concepción.