Raza afectada
Indicó el profesional que “la gran mayoría de las razas de gatos y sus mestizos son pasibles de sufrir problemas urinarios, ya que es inherente de la especie producir cristales en la orina. Sin embargo, los gatos de raza persa y sus mestizos son portadores con mayor frecuencia del gen que condiciona la patología llamada ‘riñón poliquístico”.
¿Cómo detectar el problema?
“Los síntomas son muy variables, pero hay que estar atentos en la conducta higiénica del felino. Los gatos tienen un comportamiento muy estricto y particular con relación al lugar en el que realizan sus necesidades y difícilmente cambian de hábitos de forma injustificada”.
“Un gato que pasa a orinar en cualquier lugar, que orina pequeñas cantidades con una frecuencia alta o que hace ‘mímica’ de orinar y no orina o orina en gotas, es un gato que debe ser llevado a la consulta porque puede estar sufriendo de trastornos relacionados a enfermedades urinarias que van desde una simple cistitis hasta un síndrome urológico felino, que se caracteriza por la obstrucción total de las vías urinarias bajas, y que requiere atención inmediata, ya que se constituye en una urgencia”.
Palpación abdominal
El veterinario deberá descartar la posibilidad de una obstrucción uretral, la cual se da con mayor frecuencia en gatos machos castrados. “Para ello, la palpación abdominal y exámenes complementarios como ecografía y radiografía son fundamentales. Una vez controlada la situación, la mayoría de las veces es necesario recomendar ajustes o cambios en la dieta de este animal, pues al ser un problema en el que la nutrición juega un papel importante, las dietas específicas para gatos con problemas renales pueden ser necesarias”.
Ayuda del dueño
“La participación del dueño en el tratamiento es fundamental. El propietario es quien detecta un cambio en la conducta del gato y debe acudir al profesional veterinario, ya que si se deja pasar el tiempo las consecuencias pueden ser graves e inclusive puede llevar a la muerte de la mascota”.
