La vereda es parte fundamental de una residencia, es la carta de presentación del resto del jardín de la casa.
Se utilizan las piedras, cantos rodados o piedritas blancas para armonizar el jardín. Puede ubicarlas en los bordes o realizar una base a las flores, a fin de que la tierra quede cubierta.
Las especies que pueden cultivarse en suelo de las veredas pueden ser: pasto inglés enano, ideal porque no necesita de mucho cuidado, es más bien decorativo. Las plantas como coco fénix, estrelitzia, cyca revoluta, tequila y flores como las petunias y moreira hacen una buena combinación y dan color a todo lo verde, según aconsejó Marta Báez de Costas, paisajista.
Se extraerán las malezas que se presentan en el jardín debido a la humedad, característica de esta estación y luego, una vez secas, se utilizan como abono orgánico para sus flores, ellas también aportan nutrientes a las plantas.
También puede optar por los productos químicos que sirven para fertilizar la tierra y producir una buena floración. Diluya una cucharada del químico en cinco litros de agua.
Para la entrada de su casa, más aún si posee un talud, opte por el pasto alemán para cubrir el terreno, es especial para la transición de estas zonas. No necesitan un cuidado especial y el riego una vez al día es suficiente, más aún en estos días de bajas temperaturas.
Los cuidados de jardinería de la vereda se realizan cada 15 días, se basa en el corte de las plantas que poseen hongos. Se extraen las malezas y se le da un poco de riego.
El abono debe estar presente para que todas las especies estén siempre bien nutridas.