Es mejor bañar al perro cuando esté realmente sucio, puesto que si se hace en exceso la piel de la mascota pierde propiedades de protección natural produciendo irritación y rascado de la piel.
En promedio se puede bañar al perrito cada 15 ó 30 días y cuando hace mucho calor se recomienda mojarlo para bajar su temperatura. Los baños se deben realizar con jabón neutro o champú para perros. En caso de infestación con ectoparásitos se realizarán baños medicados con productos tópicos.
Para la prevención de los parásitos es importante administrar al animal antiparasitarios, controlar la higiene, fumigar los patios y jardines regularmente, realizando remoción de la materia orgánica animal, manteniendo limpios los alrededores del domicilio para evitar vectores como el flebótomo de la leishmaniasis.
Es recomendable para la mascota el uso de pipetas, collares repelentes y productos antiparasitarios para prevenir infestaciones masivas de pulgas, garrapatas y también evitar los insectos voladores, afirmó la Dra. Ma. Gabriela de Vera.
Si el animal tiene pelo largo se recomienda cepillarlo dos veces por semana como mínimo. En algunos casos se opta por cortar el pelo de acuerdo a la raza o preferencia del propietario. Para facilitar el manejo del baño y el control de los ectoparásitos, el corte no debe ser muy bajo, ya que el pelo protege contra los rayos solares.
En caso de animales de pelo corto, es importante controlar la humedad excesiva de la piel para evitar micosis, el cepillado es fundamental para distribuir los aceites naturales que protegen el manto.
Los cinco problemas más frecuentes en verano son golpe de calor debido a las altas temperaturas. Se debe evitar dejar a las mascotas encerradas en los autos o en lugares con poca aireación. Además las intoxicaciones y enfermedades gastrointestinales también son comunes, así como la ingestión de cuerpos extraños e infestación por parásitos.