Si su perro está decaído, aislado e incluso inapetente puede que esté resfriado, una enfermedad común en esta época del año. Lo ideal es que el animal tenga las vacunas al día y que se encuentre resguardado de los cambios de temperatura.
La Dra. María José Saldívar, veterinaria, afirma que “el resfrío o gripe canina es también conocido como tos de la perrera o traqueobronquitis infecciosa canina. Entre los síntomas se mencionan que el perro sufre decaimiento general, secreción pulmonar o catarro transparente, secreción nasal u ocular, además chillido, se encuentra depresivo, se aísla y está inapetente”.
La veterinaria opina que ante este problema “se suministra antibiótico, cuya dosis dependerá del estado y la edad del animal. En caso de animales deshidratados, que no se alimentaron ni tomaron agua, se realiza una fluidoterapia, es decir, administración de suero intravenoso. Otra alternativa, cuando el cuadro aún no es muy severo, es el suministro de suero oral”, acota.
Señala que “como modo de prevención se deberá vestir a la mascota, usar mantitas polares en sus camas y lo principal es mantener a la mascota bajo techo”.
Recuerde que “ante los primeros síntomas deberá acudir al veterinario a fin de que la enfermedad no se agrave. Los más susceptibles a un resfrío son los cachorritos y los gerontes”.
También se podrá administrar, siempre bajo indicación del profesional, “jarabes expectorantes de uso humano, para perros con mucha tos. Los antisépticos inyectables limpian las vías respiratorias del animal”; pero no recomienda algún método natural como “dar al animal el famoso ajo con miel más el jugo de la cebolla”.
Señala la profesional que “las razas más susceptibles a los resfríos son el bulldog francés y el pug, debido a la nariz achatada que les caracteriza”.
La doctora recuerda que un resfriado puede durar unas dos a tres semanas, pero pasados los ocho días de la enfermedad el dueño ya debe preocuparse, pues las defensas bajan, el proceso infeccioso progresa, por lo que deberá llevarlo a la consulta con el veterinario.
“Si hay otros perros en la casa se aplicará un tratamiento general con antibioticoterapia y una dieta equilibrada a base del suministro de balanceados, de acuerdo a la etapa del animal. No dar carne cruda, nada de puchero”, señala.
Refiere que “como prevención también se deberá tener una buena condición de higiene, saber a qué lugar va el perro, es decir, no dejarlo salir a la calle pues se puede contagiar a través de otros animales. También conocer la veterinaria en la que se lleva al animal, a fin de que no se encuentren perros resfriados en el sitio, para ello es importante además tener las vacunas al día”.
