Se trata de una tarde de ensueños para una fiesta infantil, donde “recreamos la casita de los ositos más tiernos y románticos en tonos pasteles, con un estilo vintage”, nos dice Óscar.
“Con toda la ternura y delicadeza que requiere esta puesta empezamos por el interior de la casa y luego pasamos por otros lugares fantásticos en esta mágica y romántica decoración”, asegura.
Se ve además un jardín encantado con casas de pajaritos siguiendo el recorrido en otro sector.
La fábrica de juguetes
La fabrica de juguetes posee el mismo estilo romántico y tierno con un diseño patchwork. Los protagonistas son los ositos de peluche en distintos tamaños.
Un cielo lleno de nubes con globos aerostáticos es el lugar elegido para que los pequeñitos se diviertan con los juegos, y con la inocencia de cientos de osos de peluche.
Muebles, espejos, ánforas y cajas de flores se distribuyen junto a almohadones y juegos de té. Para jugar, soñar y divertirse, que aquí reina la alegría. Unidos por sogas penden de lo más alto los personajes con sus vestidos y moños. Tesoros escondidos en corazones forrados de tela.
¡Que empiece la fiesta, que viva el amor, y en un ritual maravilloso celebremos un cumpleaños feliz!
