SAN PABLO, Dpto. de San Pedro (Omar Acosta, corresponsal). La chía (salvia hispánica) es una planta herbácea de la familia de las lamiáceas; junto con el lino (linum usitatissimum) es una de las especies vegetales con mayor concentración de ácido graso alfa-linolénico u omega 3. Se aprovechan sus semillas, que son utilizadas para preparar alimentos.
En este distrito, el intendente Víctor Guerrero (ANR) introdujo por primera vez el cultivo de chía, a principios de este año.
“Comencé a cultivar unas 30 hectáreas en mi chacra, como rubro opcional”, comentó el jefe comunal.
Manifestó que la idea de experimentar el cultivo fue de los colonos menonitas de Volendan, que desde hace años están trabajando en el rubro, consiguiendo buenos resultados.
Guerrero comentó que el costo de producción es de unos G. 2.500.000 por hectárea, totalmente mecanizada. Estima una producción de 500 a 600 kilogramos por hectárea.
Actualmente, el precio está entre los 10.000 y 11.000 guaraníes por kilo en la colonia menonita, por lo que se podría obtener unos 5 millones a 6 millones de guaraníes por hectárea, indicó el intendente.
“En el primer año de cultivo de chía nos hemos dado cuenta del bajo costo de producción. Además, casi no sufre ataques de plagas, por lo que se constituye en interesante rubro alternativo para la agricultura en la zona. Varios productores se muestran interesados en el cultivo de esta planta”, señaló Guerrero.
¿Para qué sirve?
Las semillas remojadas en agua liberan mucílago (sustancia vegetal viscosa, coagulable al alcohol), produciendo un líquido gelatinoso. En México se saboriza con jugos vegetales o esencias y se consume como bebida refrescante. Las semillas secas son molidas para preparar una harina fina y de sabor intenso, llamada pinole, que se consume principalmente como dulce.
Los brotes tiernos se consumen cruda o cocida en ensaladas. No contienen gluten, por lo que son aptas para celíacos. El aceite de chía es un excelente secante para protección de pinturas, artesanías y maderas finas.
