Para poder exportar es necesario contar con la habilitación de ese mercado y contar con un certificado internacional que avale el cumplimiento de estándares internacionales. “Logramos que se habiliten los mercados posterior a la confección de toda la documentación técnica, realizamos la auditoría, fijamos las auditorías externas, certificación o recertificación y, una vez que todo se encuentre gestionado y en regla, el Departamento de exportaciones realiza su gestión”, detalla.
Lactolanda está habilitada por el Senacsa y por el INAN, que son los dos órganos contralores de la parte de alimentos.
“Hoy en día estamos trabajando en el Sistema de seguridad alimentaria internacional, que nos dará un importante avance en términos de certificaciones para exportar al mercado de Inglaterra y EE.UU., cuyos estándares de seguridad son más estrictos”, afirma.
“Hoy tenemos acreditada la norma ISO 22.000/2018 para la exportación de la leche en polvo. Tenemos además el sistema HACCP, análisis de peligros y puntos críticos de control, para todas las demás líneas de productos. Todos los productos Lactolanda tienen una certificación internacional para la exportación”, refiere.
Desde el año pasado inculcan la cultura de calidad e inocuidad que se está implementando en la planta industrial de Lactolanda.
