Fundador de la empresa y sus primeras construcciones

El ingeniero Víctor Rubén Dumot Martínez (+) fue el fundador de Dumot Construcciones, e inició la actividad profesional como ingeniero civil en el año 1958, al tiempo que terminaba sus estudios en la Universidad Nacional de Asunción. Hijo de inmigrantes sirios, recibió el ejemplo del trabajo abnegado de su padre don Abraham Dumot, que a la corta edad de 17 años llegó al Paraguay solo y sin recursos para empezar una nueva vida.

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Don Abraham logró salir adelante y formar una familia con su esposa Nadua, criando cuatro hijos, que absorbieron el esfuerzo y sacrificio como estilo de vida. Desde joven, Rubén se mostró activo y comprometido con su realidad, dando lo mejor de sí en cada ámbito que le tocó vivir. Así en el colegio Internacional, donde terminó sus estudios secundarios como alumno destacado, lo que reflejaba ya su capacidad para involucrarse en distintos ámbitos, manteniendo un alto nivel académico.

En el período universitario también, pues además de adentrarse a los estudios con excelentes resultados, se dedicó a varias actividades universitarias a través del centro de estudiantes. Apenas terminada su carrera, la pasión por la construcción lo llevó a introducirse de lleno al mundo laboral, construyendo sus primeras obras para familiares y amigos, y llegando posteriormente a más clientes, mediante los buenos resultados logrados.

Su hermano Fernando, luego de recibirse de ingeniero civil, se sumó a la empresa ampliando el potencial de la misma, aportando su capacidad profesional y su respeto a los mismos principios y valores. 

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La familia

El ingeniero Víctor Rubén Dumot formó familia con Norah Ferrari, su señora esposa, inculcando junto con ella, los valores de honestidad, respeto y trabajo a sus cuatro hijos. Valores que practicó no sólo en la vida familiar sino también en la laboral, a través de su ejemplo, haciendo que se constituyan en la piedra fundamental de la actividad de la empresa.

Su voluntad incansable lo llevó a involucrarse en otras actividades, ya sean estas empresariales, ganaderas y sociales, incluso en simultáneo, destacándose siempre por su tenacidad, honestidad, compromiso y trabajo incansable.

Un hombre emprendedor

Emprendedor, es una palabra que lo definió. Siempre en actividad y buscando nuevas metas, no daba espacio al cansancio ni a la incertidumbre. De carácter firme y decidido, tomaba la iniciativa en el ámbito que le toque desenvolverse. Muchos lo recuerdan como un hombre tenaz, de una fortaleza única, pero de un corazón sensible, lo cual le permitió conquistar muchas amistades y el respeto de quienes compartieron con él en el ambiente laboral. Su ejemplo sigue vivo en nuestro accionar diario, como la fuerza motriz de nuestra empresa desde hace 60 años.

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