El titular del CIP destacó que el sector importador paraguayo está en franco crecimiento, logrando este año un activo incremento en sus operaciones. Al mismo tiempo acotó que este repunte en sus operaciones también tuvieron impacto en la contribución con el fisco es de enorme valor, atendiendo que está arriba del 54% del monto total de las contribuciones registradas entre los 500 mayores contribuyentes.
En el día de sus 79 años de vida gremial, el Centro de Importadores del Paraguay saluda y congratula a sus asociados, constituidos por más de 500 empresas, muchos de ellos ubicados entre los mayores aportantes al fisco, ocupando un lugar de relevancia en la economía nacional.
“Como puede verse, la contribución de los asociados del CIP a las recaudaciones fiscales del Estado, son un aporte extraordinario que coopera en la inversión del desarrollo del país”, resaltó Giménez.
Agregó que esta posición no es casual, ya que el referido sector goza de una larga trayectoria en la conformación de empresas muy competitivas que consolidaron las capacidades de importación, distribución y logística en el país, que hoy es un acervo de la economía nacional y que claramente puede convertirse en uno de los ejes estratégicos del desarrollo económico por su ubicación privilegiada en el cono sur del continente.
Señaló también Las empresas importadoras han invertido en el país no solamente en sus recursos humanos, sino en la tecnología y en el desarrollo del Know how (conocimiento) necesario, lo cual le permiten estar siempre a la vanguardia y en forma competitiva para con empresas similares de cualquier otra experiencia regional.
Giménez agregó que la celebración del 79 aniversario de la institución gremial, es un espacio oportuno también para que el Centro de Importadores del Paraguay plantee algunas inquietudes para la actividad nacional.
Informalidad y contrabando
Entre las principales inquietudes, el directivo del CIP mencionó que la informalidad y el contrabando, representan dos de los aspectos con los que cotidianamente sus asociados deben lidiar y que son al mismo tiempo, dos obstáculos que desde hace años enfrenta el anhelado desarrollo del país.
“Estamos comprometidos en hacer todo el esfuerzo necesario desde nuestro sector para combatir con todas las fuerzas necesarias la informalidad, que con tristeza debemos señalar pareciera que se ha enraizado fuertemente en nuestro país”, afirmó.
Dijo también, que el contrabando está ganando terreno y que se convierte en el punto álgido de la presente coyuntura y que el mismo representa las fuerzas contrapuestas de las empresas importadoras que trabajan en la formalidad en el país.
“No vamos a decaer en bregar para que existan mayores y más eficientes controles, verificaciones y lucha frontal contra la informalidad”, afirmó el titular del gremio.
Entre las acciones promovidas por el Centro de Importadores se ha participado activamente de reuniones con las autoridades del nuevo gobierno que respondieron con apertura y han expresado su apoyo a esta causa principal de nuestro gremio y de todos los paraguayos que quieren una mejor calidad de vida para el pueblo, según comentó el ejecutivo.
También expresó que ven una gran apertura por parte del nuevo gobierno en trabajar con el empresariado, que al mismo tiempo dan esperanzas por las expresiones y las primeras acciones que se tomaron de cara a fortalecer las instituciones en el país.
Indicó además que el contrabando hoy ocupa el primer puesto de la inquietud en la agenda del CIP, considerando que la situación es agravada por la gran devaluación del peso argentino y del real brasilero.
En lo que va del año, el peso se ha devaluado en más del 50% frente a la moneda local, mientras que el real brasileño perdió valor en un 30%, fomentando la compra de los paraguayos hacia estas regiones por una conveniencia cambiaria en los precios, además del ingreso ilegal de productos. El contrabando está copando nuevamente las calles a la luz de todos y frente a los negocios formales que deben pasar por un montón de trámites y costosos aranceles para acceder a los permisos de importación.
Sobre el punto mencionó que esperan más que nunca las revisiones a los sobrecostos que se han introducido a las importaciones de productos muchas veces como parte de medidas sin fundamentos técnicos. “Esperamos que esto (aranceles) se pueda revisar a fin de enfrentar el gran flujo de productos que ingresan de manera informal y que dañan a los importadores formales y amenazan los puestos de trabajo de nuestro sector.
Acompañamiento a socios
El Centro de Importadores, fiel a su compromiso de acompañar a sus asociados en los diferentes desafíos, ha emprendido iniciativas para conferencias y charlas de interés como el Impuesto a la Renta Personal y sus principales cambios e impactos.
Cabe señalar que el CIP forma parte de un grupo de trabajo empresarial junto con otros gremios empresariales con quienes se están coordinando las acciones que deben plantearse en este impuesto específicamente.
También se realizó una charla informativa sobre las implicancias del nuevo sistema impositivo Marangatú 2.0; igualmente sobre proyectos legislativos de implicancia nacional como el proyecto de Ley para la supervisión de los Fondos de Pensión, entre otros temas de interés de los agremiados.
“En medio de las dificultades, como se dio a lo largo de los 79 años de historia del CIP, seguimos trabajando por el sector, lo que en términos prácticos y sin metáfora alguna, es exactamente igual a trabajar por el país. En nombre de la Comisión Directiva, reiteramos nuestras congratulaciones a los asociados de nuestra entidad, y los invitamos a acercar sus inquietudes y sugerencias para acompañar la gestión de nuestro gremio”, dijo finalmente el titular del CIP.
