El Complejo Educativo UNAE, compuesto por la Universidad Autónoma de Encarnación (UNAE), el Instituto Superior de Educación Divina Esperanza (ISEDE) y el Colegio Divina Esperanza, tiene 26 años de vida institucional, consolidándose como uno de los principales referentes académicos del Paraguay.
Fundada originalmente como Instituto de Formación Docente, mediante resolución del Ministerio de Educación y Ciencias abrió sus puertas en el año 2000. Desde entonces, ha mantenido un crecimiento sostenido, ampliando su oferta educativa y su impacto en la sociedad, la economía y la cultura, tanto a nivel local como nacional.
Se trata de la única universidad de gestión privada con sede y gobierno en Encarnación, llevando con orgullo el nombre de la ciudad que la vio nacer. Su campus urbano, ubicado estratégicamente en el corazón encarnaceno, combina infraestructura de vanguardia con una oferta académica de excelencia.
La rectora de la institución, doctora Nadia Czeraniuk, destacó que la búsqueda de la institución es la consolidación del complejo como un referente a nivel nacional. La apuesta se ve reflejada en la constante inversión en infraestructura y oferta académica.
La gran aceptación que tienen en el mercado es consecuencia de una relación de diálogo con la comunidad. “Evidentemente, la institución está muy conectada con la comunidad, o sea, fue pensada desde su fundación, sus valores, sus principios y las carreras, desde el inicio y hasta el presente en respuesta al contexto regional”, indicó la rectora.
Actualmente, la UNAE ofrece una amplia variedad de carreras de grado y posgrado, tanto presenciales como a distancia, a través de su plataforma UNAE Online, que permite llegar a estudiantes de todo el país. Además, cuenta con sedes en las ciudades de Hohenau y Ciudad del Este, ampliando su alcance regional.
Destacan sus modernos laboratorios de química, informática y diseño, centros de investigación, talleres para prácticas, una clínica veterinaria y tecnología de punta, elementos que caracterizan este espacio diseñado para una formación integral de calidad.

La clave
Czeraniuk expresó que la clave para el éxito se encuentra en el impacto que genera la institución en la comunidad, no solo en ofrecer carreras, sino en que la formación de calidad en valores se traduzca en trabajos seguros para los jóvenes y que los mismos contribuyan al desarrollo comunitario. En ese orden de ideas, refirió que las instituciones apuntan a crear una experiencia de vida para los estudiantes, ofreciendo una variedad de actividades extracurriculares que generan un crecimiento personal para los mismos.
“Nosotros pensamos que el estudiante tiene que tener una experiencia de vida y que estos años que pasa por la universidad le deben nutrir y formar realmente de manera integral”, sostuvo. Entre las más destacadas describió el elenco de teatro, la escuela de robótica, el club de seguridad, el semillero de investigación, el club de lectura, el club de ajedrez, entre otros.
El Complejo UNAE también está integrado por el Instituto Superior de Educación Divina Esperanza y el Colegio Divina Esperanza, asegurando una trayectoria educativa completa, desde la formación inicial hasta la universidad. Paralelamente, impulsa la investigación y la extensión comunitaria a través de espacios clave, como el Centro de Investigación y Documentación (CIDUNAE), que trabaja activamente en la preservación del patrimonio histórico y cultural local, y el CUIDA, Clínica Universitaria Interdisciplinaria de Animales, única en su tipo en la región, que ofrece servicios veterinarios a la comunidad mientras forma a futuros profesionales.
Internacionalización
Uno de los pilares fundamentales de la UNAE es su firme apuesta por la internacionalización. La universidad mantiene vínculos activos con instituciones académicas de distintos continentes, dando a conocer Encarnación y Paraguay a través de convenios, proyectos conjuntos y movilidad estudiantil y docente.
A lo largo de los años, ha recibido a estudiantes y académicos provenientes de países como España, Finlandia, Francia y diversas naciones de América Latina, y, a su vez, facilita la movilidad de sus propios estudiantes y docentes hacia el exterior. Para fortalecer esta experiencia, la UNAE cuenta con una residencia exclusiva para estudiantes y docentes extranjeros, garantizando un entorno cómodo y propicio para quienes eligen Encarnación como destino académico.
Este contacto promueve que los estudiantes conozcan experiencias de otros países y los motive para la innovación en sus campos de intervención profesional. Esta perspectiva es resultado de una autogestión de la institución, que responde al compromiso real con la excelencia académica como una herramienta de transformación social de nuestra realidad local y nacional.
