Limita con el río Paraguay al oeste y se extiende como el portal obligado hacia la vasta región del Chaco, conectando el dinamismo metropolitano con el interior del país.
La historia colonial de esta franja de tierra estuvo ligada a la antigua jurisdicción de Limpio y a los parajes conocidos originalmente como “Corumba Cue”.
Durante el siglo XIX y comienzos del XX, estos parajes funcionaban principalmente como zonas de pastoreo, estancias ganaderas y un punto natural de descanso para los troperos que trasladaban ganado hacia los mercados de la capital.
El proceso de institucionalización de la ciudad dio un paso decisivo el 27 de octubre de 1927, cuando el presidente Eligio Ayala promulgó la delimitación de la entonces colonia.
Sin embargo, la consolidación definitiva de su autonomía llegó el 30 de agosto de 1945, fecha en que la localidad fue oficialmente elevada a la categoría de distrito independiente.
El nombre de la urbe rinde homenaje a don Mariano Roque Alonso Romero, una figura clave en la transición política paraguaya tras la muerte del dictador José Gaspar Rodríguez de Francia.
Militar respetado, Alonso ejerció como Comandante General de Armas y fue cónsul de la República entre 1841 y 1844 en un gobierno conjunto con Carlos Antonio López. Su legado se destaca por haber asegurado la estabilidad institucional y el orden público durante un período de profunda incertidumbre política.
Lejos de buscar perpetuarse en el poder, cedió la conducción del Estado a Carlos Antonio López y se retiró con austeridad a su pueblo natal, Ybytymí, encarnando valores de civismo y lealtad a la patria.
A lo largo del siglo XX, la fisonomía de Mariano Roque Alonso experimentó una metamorfosis acelerada. Lo que comenzó como un apacible poblado agrícola y ganadero se transformó rápidamente en un polo fabril y logístico, impulsado por la apertura de arterias viales cruciales como la Ruta PY09, conocida popularmente como la Ruta Transchaco.
Un hito arquitectónico y geográfico de primer orden es el Puente Remanso, una imponente obra de ingeniería construida sobre el río Paraguay. Este paso no solo une físicamente la región Oriental con la región Occidental, sino que constituye una arteria vital para el comercio internacional y el transporte terrestre de cargas hacia el Chaco.
A estos símbolos se suma su perfil portuario a orillas del río Paraguay, donde operan importantes muelles privados y astilleros, además del recuperado espacio del Mirador Remanso, donde residentes y visitantes acuden a contemplar la navegación fluvial.
