El desarrollo urbano atraviesa una etapa de transformación en la que los espacios destinados al comercio dejan de ser concebidos únicamente como lugares de compra para convertirse en puntos de encuentro, servicios y experiencias. Esta evolución forma parte de la visión de Santiago Lantermino, gerente general de Penta SA, quien destaca el papel que cumplen los proyectos de la compañía en la generación de actividad económica y en la construcción de comunidades.
“En Penta desarrollamos espacios que conectan personas, empresas y comunidades. Más que centros comerciales, impulsamos centros urbanos que generan empleo, dinamizan la economía y mejoran la calidad de vida”, sostiene Lantermino.
Esta perspectiva busca responder a los cambios en los hábitos y necesidades de las personas. El objetivo es desarrollar lugares relevantes para su entorno, capaces de integrar diferentes actividades y ofrecer experiencias que trasciendan el consumo.
Desde esta mirada, proyectos como Shopping Mariscal, Shopping Mariano y Plaza Norte avanzan hacia el concepto de centros urbanos, con una propuesta que busca mantener una conexión constante con las personas y con las comunidades que los rodean.
Una nueva concepción del desarrollo
La transformación de los proyectos representa –según Lantermino– un hito dentro de la trayectoria de la compañía. La evolución hacia centros urbanos plantea una visión más amplia sobre el rol que pueden cumplir estos espacios dentro de las ciudades. La propuesta consiste en generar lugares integrales donde convivan comercio, servicios, gastronomía, oficinas, vivienda y espacios destinados a la comunidad. De esta manera, los desarrollos buscan convertirse en puntos de referencia para las personas, al tiempo de acompañar la dinámica y las necesidades de cada zona.
“Hoy desarrollamos espacios integrales que trascienden el comercio y generan valor para las ciudades y las personas”, explica. Esta evolución también responde a la necesidad de anticiparse a las nuevas formas de vivir, trabajar y compartir la ciudad. El desarrollo de proyectos con usos diversos permite generar espacios que permanezcan activos y relevantes durante diferentes momentos del día, fortaleciendo su vínculo con el entorno.
Para el consumidor, esta transformación implica acceder a propuestas más cercanas, seguras y adaptadas a sus necesidades. La experiencia deja de estar concentrada exclusivamente en la actividad comercial y pasa a incorporar diferentes servicios y alternativas en un mismo entorno.
Inversión con impacto económico
El aporte de este modelo también se refleja en la actividad económica que genera alrededor de cada desarrollo. La inversión permanente en infraestructura constituye uno de los pilares de esta estrategia, acompañada por la generación de empleo formal y el fortalecimiento del comercio local.
Cada proyecto moviliza a una amplia cadena de actores, desde locatarios y emprendedores hasta proveedores nacionales que participan en distintas etapas de la operación y el desarrollo de los espacios.
“Cada nuevo desarrollo tiene un efecto multiplicador sobre la actividad económica”, afirma Lantermino.
El impacto se extiende más allá de los límites físicos de los centros urbanos. La actividad comercial genera movimiento para diferentes sectores vinculados a la construcción, los servicios, la gastronomía, el transporte, el mantenimiento y otras actividades que forman parte del ecosistema que se desarrolla alrededor de estos proyectos.
A su vez, la presencia de cientos de locatarios, emprendedores y proveedores nacionales permite ampliar las oportunidades para empresas de diferentes tamaños. De esta forma, los centros urbanos funcionan como plataformas que conectan a los consumidores con marcas y propuestas comerciales, pero también como espacios que permiten a los negocios crecer y consolidarse.
La generación de empleo formal constituye otro componente relevante del aporte. El funcionamiento de estos espacios requiere una diversidad de perfiles y actividades, creando oportunidades laborales directas e indirectas y contribuyendo al movimiento económico de las comunidades.

Confianza en el potencial del Paraguay
La estrategia de crecimiento está vinculada también con una visión positiva sobre las perspectivas del país. Para Lantermino, las decisiones de inversión reflejan una apuesta por el potencial de Paraguay, por su gente y por la capacidad del sector privado de contribuir al desarrollo.
“Creemos en el potencial de Paraguay, en el talento de su gente y en la capacidad del sector privado para impulsar el desarrollo”, señala. Esta confianza se traduce en inversiones orientadas a identificar oportunidades de crecimiento y desarrollar ciudades más dinámicas. La apuesta no se limita a la expansión física de los proyectos, sino que busca acompañar la evolución de las ciudades y las nuevas demandas de quienes las habitan.
En este contexto, el crecimiento empresarial es entendido como parte de un proceso más amplio. “Nuestro crecimiento acompaña el crecimiento del país”, sostiene Lantermino, al destacar que cada nuevo desarrollo puede contribuir a generar empleo, ampliar la oferta de servicios y crear nuevos espacios de interacción.
La visión de largo plazo adquiere especial relevancia en este proceso. Las inversiones en infraestructura y desarrollo urbano requieren planificación y una lectura permanente de las transformaciones que experimentan las ciudades y sus habitantes.
Innovación para nuevas formas de vivir
La innovación constituye otro de los elementos que acompañan esta transformación. La evolución hacia centros urbanos implica repensar los proyectos para que respondan a nuevas formas de vivir, trabajar y relacionarse con la ciudad.
En lugar de concebir los espacios de manera aislada, la propuesta apunta a integrarlos con su entorno y generar experiencias que tengan sentido para las comunidades. Esto supone observar los cambios en los consumidores, las nuevas necesidades de las empresas y la evolución de las ciudades para desarrollar propuestas capaces de adaptarse.

La seguridad, la cercanía y la diversidad de servicios forman parte de esa experiencia. Al mismo tiempo, la integración de gastronomía, oficinas, vivienda, comercio y comunidad permite construir espacios con múltiples funciones y mayor interacción.
Para Penta, esta transformación representa una oportunidad para seguir creando proyectos relevantes y sostenibles. La intención es que los desarrollos puedan mantener su vigencia a través del tiempo, acompañando los cambios del entorno y generando valor para las personas.
Una visión compartida de largo plazo
La estrategia también se encuentra vinculada con la pertenencia a un grupo empresarial que comparte una visión orientada al crecimiento sostenible y al desarrollo del país.
Lantermino destaca que formar parte de este entorno empresarial implica compartir valores como la ética, la confianza, la innovación y el compromiso con el desarrollo del Paraguay. Estos principios sirven como base para tomar decisiones de inversión y proyectar nuevos emprendimientos. “En Penta creemos que invertir es apostar por el futuro del Paraguay”, afirma.
Esta premisa resume una visión que coloca al desarrollo urbano como una herramienta para generar oportunidades y contribuir al crecimiento económico. Cada proyecto representa, bajo este enfoque, una inversión en infraestructura, pero también una apuesta por las personas, las empresas y las comunidades.
La mirada hacia el futuro apunta a identificar nuevas oportunidades para continuar desarrollando ciudades dinámicas y espacios capaces de integrar diferentes dimensiones de la vida urbana. Comercio, servicios, gastronomía, oficinas, vivienda y comunidad forman parte de una misma propuesta que busca responder a las necesidades actuales y anticiparse a las que vendrán.
Así, la evolución de los centros comerciales hacia centros urbanos plantea un nuevo paradigma para el desarrollo de espacios en Paraguay. El desafío consiste en crear lugares que no solo respondan a las demandas del presente, sino que también contribuyan a construir ciudades más conectadas, activas y sostenibles.
Para Lantermino, esa visión de largo plazo es el camino para continuar generando oportunidades. “Nuestros desarrollos buscan anticiparse a las nuevas formas de vivir, trabajar y compartir la ciudad, creando oportunidades sostenibles para las personas, las empresas y las comunidades”.
En ese propósito se concentra una estrategia que combina inversión privada, generación de empleo, impulso al comercio y transformación urbana, con la convicción de que el crecimiento de estos proyectos puede avanzar de manera paralela al desarrollo del Paraguay.