Las manos expertas con el sello de la excelencia

En Paraguay, el pan es acompañado de una empanada antes del tereré mañanero.
En Paraguay, el pan es acompañado de una empanada antes del tereré mañanero.Shutterstock

El pan es hoy un símbolo universal de sustento y cultura. Cada 18 de marzo se recuerda el Día del Panadero en el Paraguay. La fecha reconoce el trabajo de quienes a diario alimentan al mundo.

Cada 18 de marzo en Paraguay se rinde un especial homenaje a una de las profesiones más antiguas, nobles y esenciales de su cultura gastronómica: el panadero.

Con tres ingredientes esenciales –harina, agua y levadura–, manos expertas convierten sus técnicas en rituales de sabor y tradición que convoca al encuentro.

El pan es reconocido como símbolo universal de unión.

En algunas culturas simboliza la vida que se ofrece y se comparte, mientras trasciende fronteras y creencias.

En Sudamérica, el pan,  como en sus orígenes, es símbolo de encuentro y tradición.
En Sudamérica, el pan, como en sus orígenes, es símbolo de encuentro y tradición.

En la mesa familiar representa hospitalidad y acto de compartir.

En Paraguay el pan es el compañero de la empanada antes del tereré mañanero.

La jornada para algunos de los que están en el oficio se inicia cuando la ciudad aún descansa. Dos pilares son esenciales: la disciplina del horno y la sabiduría heredada de generaciones.

No se trata solo de producir, es un arte que requiere sensibilidad para entender los tiempos de la masa y dar con la fermentación exacta.

En la actualidad, el arte de amasado pasó de ser un oficio con conocimientos empíricos hasta llegar a la profesionalización.

Hoy, el panadero paraguayo se capacita, incorpora conocimiento técnico, sin descuidar la esencia de lo artesanal.

La panadería de este siglo exige formación en la mezcla de productos, insumos e ingredientes para adaptarse también a las nuevas tendencias de consumo.

El ritual de la alimentación es partir el pan y compartirlo.

Manos expertas convierten sus técnicas en rituales de sabor.
Manos expertas convierten sus técnicas en rituales de sabor.

Universalidad

En la mesa global, pocos alimentos poseen la universalidad del pan.

Desde las panaderías de barrio hasta los restaurantes de alta gastronomía, este alimento milenario se reinventa en cada cultura con identidad propia.

Pero no todos prefieren los mismos panes. Este es el listado de los más buscados: pan de hogaza, baguette, foccacia y con ajo. La lista sigue con los que vienen con condimentos adicionales: con centeno, chía, canela o queso.

No hay que olvidar a la icónica baguette francesa.

El pan de pita también conquista la mesa de los más exigentes así como el naan indio y la ciabatta italiana.

¿Qué prefieren en Sudamérica? En esta región los panes adquieren identidad propia en cada país, como México con sus tortillas.