La industria frigorífica de Paraguay atraviesa un escenario favorable, considerando que se están incorporando nuevas empresas a un complejo cárnico nacional cada vez más sofisticado, tecnificado y preparado para cumplir con los estándares de los mercados más exigentes del mundo. Así lo afirma el gerente general de la Cámara Paraguaya de Carnes (CPC), Daniel Burt.
En lo que hace al empleo y la importancia de este sector para el desarrollo social del país, comenta que actualmente la industria frigorífica genera mano de obra directa para aproximadamente 15.000 personas, muchas de ellas en puestos técnicos y especializados de alto valor.
“No obstante, el impacto es mucho mayor si se considera toda la cadena cárnica, que involucra a productores ganaderos, agricultura, transporte, logística, comercio y servicios vinculados al mercado nacional e internacional”, agrega.
Desafíos de la industria

Entre los principales desafíos que enfrenta la industria, señala la necesidad de mejorar la infraestructura y los caminos de todo tiempo, sobre todo en el Chaco, zona especialmente ganadera. Así también, señala cierta incertidumbre internacional relacionada con los aranceles y el comercio mundial.
Sin embargo, para Burt las perspectivas para el sector son muy favorables, debido a que el complejo cárnico crece en los distintos tipos de proteínas. El año pasado superó por primera vez la barrera de US$ 2.000 millones en exportaciones de carne bovina. Mientras los rubros avícola y porcina aumentaron sus envíos y consiguieron nuevos destinos.
“Estructuralmente, el mundo demanda cada vez más proteína y Paraguay es uno de los pocos países con capacidad para aumentar significativamente su producción, no solamente bovina, sino también porcina y avícola”, destaca.
A esto se suma la apertura constante de nuevos mercados y una alianza público-privada muy exitosa con el Servicio Nacional de Calidad y Salud Animal (Senacsa).
“Si continuamos trabajando con seriedad, profesionalismo y una visión de largo plazo, Paraguay tiene un enorme potencial para seguir generando empleo, inversiones, exportaciones e ingresos para el país. Es, sin dudas, un muy buen momento para la carne paraguaya”, concluye.
