Ciclo Laura Márquez: Testigos

Prosiguiendo con nuestro Ciclo Laura Márquez (1929-2021), compartimos con los lectores una nueva entrega de Testigos, serie, concebida y realizada por Gabriela Zuccolillo, de impresiones, anécdotas, entrevistas, recuerdos, testimonios recopilados directamente de la memoria viva de quienes conocieron a la artista paraguaya fallecida en abril.

William Riquelme, Osvaldo González Real y Laura Márquez.
William Riquelme, Osvaldo González Real y Laura Márquez.

Testigo V: Osvaldo González Real

«Hay un antes de Laura y un después de Laura»

(Entrevista a O. González Real)

Laura Márquez era una mujer muy extraña, parecía que era argentina, pero parece que ella nació acá. Vivió toda su vida allá y se casó con un señor que era pintor también, los dos eran pintores, se ayudaban. Había estudiado en la Escuela de Bellas Artes de Buenos Aires, que era una de las más avanzadas en ese entonces, y ella era súper de avanzada, estaba al día con los norteamericanos y acá, Olga y eso, eran una antigüedad total.

Yo recuerdo cuando ella expuso las Puertas Inútiles, en un salón inmenso sobre la calle Palma, frente a Martel, y tenía también los círculos con la presión por detrás. Eso se expuso allí.

Había visto también las obras de ella de cuando era estudiante, que eran geniales. Era una gran dibujante. Te hacía cuadros de cualquier época. O sea, había estudiado en serio ella, no como acá, entonces ella tenía toda la escuela, y era buena alumna. Era muy de avanzada, entonces hizo buenas migas con Los Novísimos, que se iban a Buenos Aires y le visitaban. Ella iba y venía, y armó toda esa gente a su alrededor. Son los que tuvieron la idea de hacer el Museo de Arte Moderno, lo cual creó una roncha espantosa, porque ¿cómo a ellos –a Olga y eso– no se les ocurrió tener la idea de hacer un museo? Después de un tiempo, crearon también ellos su museo, un museo itinerante. Nosotros conseguimos un local y yo fui el director del Museo de Arte Moderno. Me acuerdo que estaba en la calle Herrera y Caballero… o un poco mas hacia abajo, la próxima calle. Era una casa antigua, ahí se inauguró. Después de unos años, Michael Burt consiguió otro local y estuvo también José Puentes en algún momento. Pero se tuvo que embalar y guardar todo en un sótano. Eso es lo que me acuerdo, pero no sé por donde anda.

Acá tuvo mucha «contra» Laura. Ella abrió el espacio para que se libere de toda la antigüedad, eso fue muy importante. Hay un antes de Laura y un después de Laura.

*Osvaldo González Real es crítico de arte y escritor. Acompaña el desarrollo de las artes en Paraguay desde 1961. Se ha desempeñado como director del Museo Nacional de Bellas Artes y como ministro de Cultura.

*gabrielazf@gmail.com

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