Juntos por la educación
La civilización está basada en la transmisión del conocimiento de generación en generación, mediante el aprendizaje que se da de persona a persona. Sin esto, la humanidad no tendría las herramientas necesarias para sobrevivir, sería como empezar de cero.
Heredando sabidurías de una generación a otra, la humanidad avanza, perfecciona sus tecnologías, acumulando conocimientos que a la larga serán adquiridos y mejorados por las siguientes generaciones, y así, los hombres y las mujeres tendrán la fortaleza necesaria para afrontar los constantes y cambiantes retos que se les presenta.
Pero, para que todo esto funcione de manera correcta, es importante educar y saber educar, es decir, tener una educación satisfactoria desde la más tierna infancia. Lo dijo Pitágoras: “Educad a los niños y no será necesario castigar a los hombres”. Dicho esto, es prioritario reconocer que la familia fue, es y será siempre la base para que todo ser humano tenga una buena formación y por ende, una cultura y educación de calidad. Y eso deberá perdurar en el tiempo.
Es ahí, en el seno familiar donde a cada persona se le proporciona las virtudes y valores elementales y vitales para su completo bienestar, y es la escuela, el perfecto complemento, pues es en este sagrado recinto, donde al pasar gran parte del tiempo, niños y jóvenes se instruyen, aprenden a compartir, a trabajar en equipo, a escuchar, a respetar y a enfrentar a la vez, problemas reales, donde salen a relucir las aptitudes y actitudes.
Mediante el proceso educativo y una familia brindando un fuerte apoyo incondicional, se podrá construir una sociedad más justa y equitativa, en donde cada generación entregará sus conocimientos y su riqueza cultural a la siguiente, asegurando así nuestra propia existencia, y la de nuestra descendencia. Educar para la vida representa una tarea sumamente difícil, pero fundamental, especialmente en épocas como estas, donde se necesita de jóvenes y ciudadanos preparados, con ideales y valores bien definidos.
Por ello, es primordial saber educar en todos los ámbitos, perfeccionándonos en nuestra manera de transmitir conocimientos; así, podremos mantener nuestra riqueza cultural, y tendremos una vida más digna y justa para todos.
El escritor mexicano Alfonso Rojas Pérez Palacios en su libro Educar para la libertad dice: “La educación y la cultura tienen relaciones indisolubles. La naturaleza universal y dinámica de la cultura se hace posible merced a la educación. La educación es el medio que hace llegar la cultura a los hombres; es la vía por la cual los hombres son los personajes de la cultura; en suma, la educación es el vínculo de la cultura”.
Fuente: http://html.rincondelvago.com/importancia-de-la-educacion.html