Obras literarias para jóvenes

Vidalia Sánchez, directora de la Editorial Servilibro, ha decidido acercar a los jóvenes lectores del Paraguay materiales de lectura tan necesarios ciertamente para el crecimiento intelectual. Colección Biblioteca de Lectores, coordinada por la escritora y poetisa Nila López, reúne novelas de los escritores Milia Gayoso, Delfina Acosta, Lita Pérez Cáceres, Raquel Chaves, María Irma Betzel, Alberto Peralta, Lourdes Espínola y Nila López.

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“Creo que estos libros constituyen una colección única en su género en nuestro país y que les gustará a todos. Trabajamos con un entusiasmo inusual y, al mismo tiempo, con temas muy variados en novelas de cien páginas, conectadas con el aire de este tiempo. Ofrecemos obras completas, no una antología u obra fraccionada. En la mayoría de los libros aparecen etapas de las vidas de los escritores, que sitúan y orientan al lector en la circunstancia de cada novelista, lo que les confiere un sabor autobiográfico que también aplica técnicas novedosas de la escritura formal. Todas las historias tienen su encanto especial y en varias de ellas campea un tono lírico muy interesante y llamativo. El hecho de producir literatura en equipo, todos relacionados y con fervor, hará que los textos sean aceptados y leídos con el mismo cariño que nosotros les pusimos. Hay una conciencia emocionada de hechos buenos y malos sobre el comportamiento de nuestra sociedad, que es un punto a favor. Ayuda a enriquecer la labor estética, le agrega un toque de celebración de la vida, de belleza, de alegría”, reflexiona Nila López.

—¿Cuál es la intención de esta edición?

—La intención fundamental de la Biblioteca para Jóvenes es que ellos se encuentren con imaginativos y fantasiosos temas que son de sus realidades, por lo que podrán identificarse con las narraciones. Las mismas abordan también etapas de nuestra historia, la guerra, la marginalidad, fenómenos sociales sobre las injusticias humanas y, por supuesto, el gran tema del amor universal.

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—¿Qué criterios has usado para seleccionar a los autores?

—Seleccioné a los autores teniendo en cuenta el amor que cada uno siente por su oficio y la calidad de sus trabajos creativos anteriores; a los que son capaces de poner alma y conocimiento a sus quehaceres. La literatura es igual que otra actividad. No por ser artistas somos diferentes. Sufrimos y gozamos como lo hace, por ejemplo, un carpintero, y a ello podemos agregarle una interpretación, un análisis y una síntesis de los sucesos, de lo que está ocurriendo en el mundo ahora mismo o en épocas pasadas. La palabra es nuestro instrumento. En este sentido creo que a los autores de esta Biblioteca nos une el deseo ardiente que tenemos de jugar con las palabras.

—¿Misión cumplida?

—La misión cumplida solo se da cuando el libro llega a las manos del lector y que estas ediciones de mil ejemplares, es decir, de ocho mil en este caso, recorran las casas de nuestro país no solo ante los ojos de los jóvenes, sino ante los de sus padres y sus hermanos de cualquier edad. Tengo que resaltar también la homogeneidad en las presentaciones de citar obras y autores. Yo estoy muy honrada porque mis colegas depositaron en mí su confianza y permitieron que interviniera en sus textos. ¿Qué más puedo pedir?

POESÍA PARAGUAYA

LA PARTIDA

Una partida es un adiós,
un modo de dejar
las cosas en el olvido,
borrando nuestras huellas,
o levantar el vuelo,
a veces solitario,
o reencontrarse
renovado,
con nuestros sueños
o esperanzas
que el tiempo
madura o descompone
en duros,
en yertos,
impasibles
desengaños.

Partir,
atrapar horizontes,
cielos lejanos,
mirar
con ojos extraños
la vida, el amor,
tal vez creer
que la distancia
es un sueño,
un modo de tener
la alegría,
la risa que no cambia,
el calor,
el dulzor
de la palabra amiga.

Partir,
trocar las horas
que uno deja,
que uno cambia,
por nuevas voces,
por rostros,
por promesas,
por arcanos latidos,
por paisajes,
por balbuceos,
por una impávida esperanza
de hallar una flor,
un amor,
una fuga,
un negado olvido.

Manuel E. B. Argüello

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