21 de febrero de 2026

Los Decretos 5306/2026 y 5307/2026 del Poder Ejecutivo fijan en US$ 37 por MWh el precio de referencia de la energía por un plazo de quince años. Para sectores del establishment este valor sería la llave que permitirá al Paraguay convertirse en el hub energético del futuro, y dar un salto cuantitativo en su desarrollo.
Treinta años de supervisión formal del mercado asegurador paraguayo no solo marcan la evolución de un organismo de control sino también reflejan la transformación de un sector empresarial que, en ese período, debió aprender a convivir con reglas cada vez más técnicas, mayores exigencias de solvencia y una creciente expectativa social respecto del rol del seguro.

La evolución reciente muestra una trayectoria ascendente a lo largo de 2025 en depósitos en dólares. En octubre de 2024 el total se situaba en US$ 2.807 millones, descendió a US$ 2.422 millones en diciembre de ese año y luego inició una recuperación progresiva. Desde junio de 2025 el crecimiento se volvió más sostenido: US$ 2.859 millones en junio, US$ 3.152 millones en julio, US$ 3.333 millones en septiembre y US$ 3.478 millones en diciembre. Alta participación de depósitos a la vista en dólares sugiere prudencia en la gestión de moneda extranjera, mientras que el uso de CDA en guaraníes evidencia un enfoque orientado a optimizar retornos.
Definitivamente, en los últimos tiempos se ha desarrollado el parámetro internacional de la inteligencia financiera, pues se ha generado un replanteo de la política económica, partiendo de un antecedente (normativo), tal como se aprecia en la Convención de las Naciones Unidas contra el Tráfico Ilícito de Estupefacientes y Sustancias Psicotrópicas. Es que, desde el sentido ontológico de la norma en referencia, se recomendó la aplicación de estrategias firmes para el debido control de toda forma de ganancia por fuente ilícita.

Una década atrás, el aluvión de opiniones sobre los tratados de Itaipú y Yacyretá obligó a los editores del Suplemento Económico de ABC convertir las páginas 2 y 3 en un “espacio para el debate”. En principio, la inquietud que fogoneaba ese propósito era la renegociación del Tratado de Itaipú y, de esa manera, sumarnos a la lucha por la eliminación de las asimetrías que favorecen al Brasil en el aprovechamiento de sus beneficios. Hoy recobra intensidad el desafío de qué hacer con nuestra energía. Desde este andarivel planteamos que siga el debate y que sus conclusiones permitan a la ciudadanía enterarse de la conducta real de sus gobernantes en esas trincheras de defensa de los intereses nacionales.

Antes de la reforma del 2003, el funcionamiento de la Caja Fiscal respondía a parámetros que habían conducido al sistema a una situación de creciente inviabilidad. La retención de aportes no se realizaba sobre la totalidad de las remuneraciones percibidas por los funcionarios, el cálculo del beneficio jubilatorio consideraba únicamente el último salario y la tasa de sustitución alcanzaba 90% en todos los sectores, sin distinciones. Este diseño generaba una relación desproporcionada entre aportes y prestaciones que, para ese año, llevó el déficit operacional, entendido como la diferencia entre contribuciones y gastos anuales, a 1,5% del PIB, conforme a datos y estudios oficiales.