Migración paraguaya a España en busca de trabajo repuntó desde el año 2016

En el año 2008, la cantidad de paraguayos que llegaron a España, principalmente en busca de trabajo, fue de 17.407 personas, una de las más altas en un solo periodo, y las cifras siguieron siendo importantes tres años más, hasta que comenzó a decaer en el 2012 y siguió de esa forma hasta el 2015. Así consta en archivos del Instituto Nacional de Estadística (INE) de España, que muestra también cómo la migración paraguaya a ese país repuntó de nuevo desde el 2016. En 12 años, consta el ingreso de un total de casi 94.000 compatriotas a dicho reino europeo.

Paraguayos llegando a Asunción desde España en los últimos días del 2019 en una foto tomada por nuestra corresponsalía en Luque.
Paraguayos llegando a Asunción desde España en los últimos días del 2019 en una foto tomada por nuestra corresponsalía en Luque.

La población de España aumentó en 163.336 personas en el primer semestre de 2019 y se situó en 47,1 millones de personas, según datos publicados en estos días por el Instituto Nacional de Estadística (INE) de ese país, que resalta que ese crecimiento fue gracias a la migración.

“El saldo migratorio positivo de 209.097 personas compensó el saldo vegetativo negativo de 45.002 personas”, señala el informe oficial, que incluye una lista de las mayores comunidades de migrantes y entre las primeras 15 aparecen las de países latinoamericanos como Colombia, con un total de 227.102 personas (27.920 más en la primera mitad de 2019); Venezuela, con 158.218 (24.238 más); Ecuador, con 133.201 (1.651 menos); Honduras, con 97.824 (13.056 más), y Perú, con 89.545 (9.647 más).

De todas formas, la mayor cantidad de migrantes que llegan a España no son de América Latina, sino de Marruecos, Rumania, Reino Unido e Italia, en orden de importancia.

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Como la comunidad paraguaya no aparece en la nómina dada por la referida nota de prensa del INE bajo el título de “Evolución de la población Extranjera residente en España. Primer Semestre de 2019, Principales nacionalidades”, buscamos algunas referencias posibles en la web de la misma entidad (www.ine.es) y hallamos que entre enero y junio de 2019 un total de 5.832 compatriotas llegaron a suelo español, de los cuales el 61,5% eran mujeres.

Aunque no fue posible encontrar una cifra global de los integrantes de la comunidad paraguaya en España, se tiene que desde el 2008 y hasta la primera mitad del año pasado ingresaron a ese país europeo un total de 93.901 paraguayos, con una mayoría muy extendida de componente femenino (67,3%).

Un aluvión en cuatro años, declive después

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Si se analiza cada uno de los años registrados por el INE y el tamaño de la migración paraguaya a España en cada uno de esos períodos se tiene que hubo un verdadero aluvión durante un lapso de cuatro años, en este caso en el 2008, con 17.407 viajeros, seguidos de los tres años siguientes: el 2009, con 10.765 personas; el 2010, con 9.371, y el 2011, con 8.224.

A estos siguieron cuatros años que podríamos denominar de “vacas flacas” en cuanto a la migración de compatriotas: en el 2012 ingresaron a España 4.797 paraguayos y en el 2013 solamente 3.762 (la cifra más baja de todas), mientras que en 2014 y 2015, los números fueron de 4.239 y 4.668, respectivamente.

Pero, a partir del 2016 la ola de traslados a tierras españolas comenzó a intensificarse de nuevo. Ese año aumentó a 7.169 personas y al siguiente, a 8.364. En el 2018, los migrantes paraguayos que arribaron a la península ibérica representaron un total de 9.303 personas, y a juzgar por la cifra registrada en el primer semestre de 2019 (5.832), todo apuntaba a que se iba a superar el número del 2018.

En la edad de mayor productividad

Las estadísticas que manejan las autoridades españolas indican que una gran mayoría de los paraguayos que llegan por esos lares están en edades comprendidas en los niveles de mayor producción laboral, en este caso entre los 20 y los 40 años, que representan alrededor del 60% de nuestros migrantes a ese país.

Como consignamos en el número anterior de este suplemento Económico, “para los compatriotas que residen y trabajan en España, en su gran mayoría mujeres, dicho ‘exilio’ representa un desahogo económico, al igual que para sus familiares en Paraguay, y si se mira las estadísticas del BCP, también lo es para el país, que por año recibe US$ 266 millones en remesas desde el citado reino europeo, según promedio de la última década. Y lo más notable es que esto lo consigue gente que gana 900 euros al mes (unos US$ 1.000)”.

Ciertamente, este es el resultado económico, que puede considerarse exitoso en cierta medida, pero existen también otras consecuencias, como lo social (familiar) y cultural, más difíciles de medir, aunque revisten igual importancia, tratándose de un grupo humano que ya incluye a miles de protagonistas.

Estudio al respecto en 2007

El INE hizo un último estudio al respecto en el 2007 (los resultados fueron publicados en el 2009), específicamente sobre las características socio-económicas de la gente que emigra de cualquier país hacia España. Bajo el título de “Encuesta Nacional de Inmigrantes. En busca de trabajo y una mejor calidad de vida”, el referido Instituto concluía en aquel tiempo que “el 56% de los inmigrantes estaba trabajando en el momento de su partida a España”.

Destaca al respecto que “antes de 1986, el 40% de los que llegaron a nuestro país (por España) eran estudiantes; en las siguientes oleadas es significativo el peso de los que se encontraban trabajando y, debido entre otras razones a la reagrupación familiar, el peso de los dedicados a las labores de la casa aumenta en lo sucesivos períodos de llegada”.

Un detalle curioso que arrojó el citado estudio del INE apunta a que “sólo el 16,1% de los inmigrantes que estaban ocupados en el momento de la encuesta llegó a España con un contrato previo. Incluso, la inmensa mayoría de los ocupados en altos niveles profesionales llegó sin que existiera un contrato firmado o apalabrado antes de venir. Sin embargo, el 29,6% encontró trabajo durante los primeros quince días y tan solo el 10,2% tardó más de un año”.

De los inmigrantes ocupados con tres años de residencia, casi el 64% trabajan en el sector servicios, seguido de la construcción, con 19,3%, revelan también las estadísticas españolas.

jobenitez@abc.com.py

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