Itaipú 2023, oportunidad que excede la específica revisión del Anexo C

Itaipú y la oportunidad que se abre a raíz de la revisión del Anexo C del Tratado es hoy un tema central dentro del debate y la agenda nacional. En el presente artículo, que consta de dos entregas, aportaremos elementos para precisar la oportunidad histórica que se abre y las posibilidades y escenarios que, a raíz de ella, se suscitan. Este artículo es producto del trabajo mancomunado e interdisciplinario de colegas de la Campaña Itaipú ñane mba’e, con aportes de organizaciones sociales y especialistas en la materia.

También se destaca la importancia de la atención y movilización ciudadana en torno al interés nacional (archivo)
También se destaca la importancia de la atención y movilización ciudadana en torno al interés nacional (archivo)Archivo, ABC Color

Diagnóstico y línea de base: principales beneficiarios de Itaipú en estos casi 50 años

De manera de construir propuestas sólidas que permitan potenciar el desarrollo integral del Paraguay, es menester partir de un diagnóstico fino como línea de base para la elaboración.

En ese sentido, existe una vasta bibliografía en torno al origen y funcionamiento de Itaipú Binacional, tomando como hito la ocupación militar de 1965 y posterior firma del Acta de Foz de Yguazú 1966, hasta la actualidad (2020).

En un desglose de puntos centrales a resaltar para ello, se detalla:

-Firma del Tratado en el marco de una ocupación militar.

El Tratado de Itaipú es producto de una invasión militar propulsada por la dictadura brasileña a territorio paraguayo. En junio de 1965 el ejército brasileño invade la zona conocida como Puerto Renato, reclamando la soberanía brasileña sobre el mismo.

La crisis desatada por la ocupación militar derivó primeramente en la firma del Acta de Foz de Yguazú en 1966 y, posteriormente, en la firma del Tratado de Itaipú en 1973, todo ello con la ocupación militar brasileña en la zona.

Las tropas brasileñas abandonaron la zona ocupada cuando la misma se inundó para la construcción de la represa.

Energía paraguaya de Itaipú: en beneficio del desarrollo industrial de Brasil

Desde el inicio de la producción de energía en la central en 1984 hasta el año 2020, el 92% de los 2.700 millones MWh producidos por la entidad han sido usufructuados por las empresas brasileñas y extranjeras asentadas en Brasil, principalmente en la zona de São Paulo.

Por Tratado, la energía no utilizada por uno de los países debe ser cedida al otro país, a cambio de una compensación, no pudiendo ser comercializada.

A 2019, estudios demuestran que la pérdida cuantitativa de esa cesión obligatoria ascendía a 75.400 millones de dólares norteamericanos.

En términos integrales, la misma ha implicado el freno al desarrollo productivo y de la industria nacional, generando una importante dependencia de los fondos a ser percibidos por la compensación.

Deuda de Itaipú: en beneficio de los capitales financieros internacionales

La deuda de Itaipú, originada en 1975, a partir de los préstamos contraídos por la entidad para la construcción de la obra, creció exponencialmente, pasando de 3.566 millones de dólares norteamericanos iniciales, a lo que terminaría siendo más de 60.000 millones de dólares norteamericanos en el 2023, representando un crecimiento del 1.700%.

Dicho crecimiento se da a raíz del subsidio al costo de la energía para beneficio de las empresas extranjeras, los ajustes y refinanciaciones de la deuda, los altos intereses de los créditos, la doble indexación y los nuevos préstamos adquiridos.

Esta composición irregular de la deuda, la ausencia de transparencia, de una auditoría concluida y el pago sistemático de la misma, ha beneficiado a la fecha a los acreedores, grandes bancos, principalmente extranjeros, en detrimento de las y los usuarios del servicio de electricidad en Paraguay y Brasil, quienes abonan esa deuda a través del servicio.

Territorio de Itaipú: cesión y negocios ilícitos

Tras un primer momento en el que el Gobierno paraguayo reclamó su soberanía sobre el territorio ocupado militarmente desde 1965 –manifestado, entre otros, en la nota de la Cancillería Nacional del 14 de diciembre de 1965–, este cedió ese territorio al control del Estado brasileño a través del Acta de Foz de Yguazú, bajo la figura de condominio, en la cual quedó sumido tanto el territorio del Salto del Guairá –posteriormente inundado– así como el río Paraná desde el Salto hasta la desembocadura del río Yguazú.

Investigaciones detallan que alrededor de 50.000 hectáreas, que originalmente deberían ser parte de la franja de protección, dejaron de ser expropiadas, que actualmente se encuentran ocupadas por el cultivo extensivo de soja, explotaciones ganaderas, clubes y condominios privados, y que existen más de 250 puertos clandestinos instalados sobre el Lago de Itaipú, utilizados a favor del contrabando y del narcotráfico. A su vez, las 38 comunidades indígenas de Paraguay, que fueron obligadas a abandonar sus tierras, lo hicieron sin recibir una justa indemnización o tierras en iguales condiciones hasta la fecha, como lo establece la Ley de expropiaciones.

A su vez, el Tratado y sus subsecuentes modificaciones vía Notas Reversales ha establecido la potestad de acciones unilaterales en materia de policía y seguridad en el territorio en condominio, lo que prevalece hasta la fecha. Esto constituye un fuerte factor de vulnerabilidad en términos de seguridad nacional y de la defensa del territorio y los recursos del país.

Decisiones en Itaipú: la binacionalidad por encima de los Estados

La naturaleza jurídica de la entidad es denominada oficialmente por Itaipú como “sui géneris”, al no existir en el Derecho Público Internacional.

La entidad binacional, basada en un Tratado bilateral, con las condiciones de gestión y administración diseñadas en dicho cuerpo jurídico, es un tema que suscita debates y controversias hasta hoy.

A la fecha, las acciones demuestran que la naturaleza jurídica binacional establecida en el Tratado ha creado una entidad compuesta por los dos Estados, pero que funciona por encima de estos, no ingresando los fondos de la entidad a los Tesoros nacionales, no rindiendo cuentas ni siendo dirigida, transparentada ni auditada por los organismos nacionales de cada Estado.

Eso ha conllevado a que, a la fecha, prevalezcan los intereses de la otra Alta Parte por sobre los intereses nacionales, utilizando la estructura jurídica de la binacionalidad para garantizar dicho control político.

Revisión del Anexo C: precisiones en torno a la oportunidad

Junto con el diagnóstico de a qué y a quién benefició de forma principal la entidad en este periodo, es importante analizar de forma holística la complejidad del escenario que se abre en el 2023 con la revisión del Anexo C y su consecuente oportunidad.

Esta oportunidad trasciende ampliamente las disposiciones específicas del Anexo C, en tanto representa la conjunción de elementos jurídicos, económico-financieros, político-diplomáticos y sociales:

1. Jurídicamente, el 13 de agosto del 2023 se cumplen 50 años de entrada en vigor del Tratado y, junto con la amortización de la deuda, se presenta lo establecido en el numeral VI del Anexo C.

Con ello, las Altas Partes –el Estado paraguayo y el Estado brasileño– deben abrir una mesa de negociación para la revisión de este Anexo.

2. Financiera y económicamente, acorde al cronograma oficial de la entidad, se concluye el pago de la deuda de Itaipú, la cual es parte constitutiva del costo unitario de servicio de electricidad –CUSE–, acorde al numeral III.2 y III.3 del Anexo C.

Con ello, a la par de cumplirse lo establecido en el Anexo C para su revisión, el costo operativo de la entidad baja en 60%, monto que hoy corresponde al pago de la deuda, en un promedio de 2.000 millones de dólares anuales.

3. Política y socialmente, el tema Itaipú se instala en la agenda nacional de cada uno de los países con amplios debates nacionales. La atención de la comunidad internacional se centra en Itaipú y la negociación a darse entre el Estado brasileño y el Estado paraguayo en esta materia. Y, como se mencionaba en el aspecto jurídico, se abre una mesa de negociación para la revisión del Anexo C, en la cual, empero, es posible incorporar diversos otros puntos de negociación.

La conjunción de estos elementos representa una oportunidad que excede a la revisión del Anexo C en su especificidad, abriendo la posibilidad de colocar los puntos centrales a ser modificados para que Itaipú beneficie al desarrollo, desde la soberanía nacional.

A su vez, se debe contemplar un aspecto clave económico-político que hace al contexto internacional y regional actual, como ser la crisis económica y energética.

Esta crisis internacional y regional hace de la energía paraguaya de Itaipú un elemento de mayor interés y atención, principalmente por parte de las empresas brasileñas y extranjeras asentadas en Brasil, y, consecuentemente, por parte del Estado y Gobierno brasileño, para el que la energía –incluida la energía paraguaya de Itaipú– es una cuestión estratégica de la seguridad nacional.

Junto con ello, se destaca la importancia de la atención y movilización ciudadana en torno al interés nacional, en tanto la misma se constituye en un elemento clave para una acción internacional que inicia siendo asimétrica y desigual.

(*) Campaña Itaipú ñane mba’e – por la soberanía nacional

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