El argumento principal trata sobre las enseñanzas que un padre inescrupuloso transmite a su hijo, joven inocente que será adiestrado en el difícil arte del alpinismo social.
Palabras más, palabras menos, afirmaba: “Cuando asistas a una reunión, procura hablar poco, y si lo haces, procura agradar a todos”. “Cuando vayas a danzar con alguna moza en un baile social, no busques a la más bella, sino a la que tenga mayor dote; la prosperidad económica dura más que la belleza física, hijo mío”.
En La Iglesia del Diablo, otra obra suya, el diablo, cansado de su habitual papel de tentador, decide crear su propia iglesia para descarriar a la humanidad. Promete a los hombres poder y placer, pero sin el miedo al infierno eterno, ofreciendo una religión de libertinaje y hedonismo.
¿A qué viene esto en una columna de economía? Pues sencillo, estos grandes visionarios tienen la virtud de describir con matemática precisión, pero de belleza indescriptible, la política de su tiempo y del futuro, y no se detienen en su círculo urbano, o en su país, pues las ideas que defienden con ironía plebeya y finura palaciega, trascienden las fronteras.
¿Qué diría Machado de Assis si la Itaipú fuese construida en su tiempo. Tal vez, en sus más de 178 cuentos y nueve novelas, alguna de ellas atravesaría el impenetrable muro de la binacionalidad.
Más de un consejero, director o diplomático brasileño quedaría sonrojado por su mordaz ironía.
La inequidad histórica en el reparto de la energía no se salvaría, tampoco el precio injusto de nuestros excedentes; en fin, tal vez invitado por otros literatos paraguayos disertaría sobre “El arte de formar barones”, “La plusvalía del camaleón”, “El pupitre y el chino”. Un pensador no necesita piernas, pues tiene alas para volar.
Hemos detallado, en más de 25 artículos desde el 2024, las pérdidas del acuerdo Santi-Lula, pero no pasa nada. Hoy, los congresistas y técnicos del Ministerio de Economía están revelando, sin ningún pudor, cómo se manejaba la famosa “Caja Fiscal”, término que usan para camuflar todo tipo de gastos “sociales” y no tan sociales de nuestro presupuesto nacional.
Lo cierto y lo concreto es que una pequeña parte de los trabajadores-operadores del Estado se llevan gran parte de la torta del desarrollo nacional. Y si hacemos una tomografía política, notaríamos que la mayoría es del signo oficialista.
¡Qué injusticia social! Somos siete millones de paraguayos, de los cuales la mayoría absoluta es opositora, que debamos mantener a una minoría prebendaria y clientelista. ¡Y la solución es tan sencilla! Ahí van algunas ideas o leyes probables:
a) Se crea una Caja de Jubilados del Estado dependiente del Ministerio de Economía. Se incluye en ella a todos los empleados, veteranos, lisiados, tercera edad y cuarta avanzada.
b) Se aplica la universal cláusula de Dios y de los hombres sobre la igualdad ante la ley.
c) “Ningún paraguayo será más paraguayo que otro”; o algo similar.
d) “Todos los habitantes del Paraguay, sean extranjeros, inmigrantes temporarios, turistas, incluso los oportunistas, están sometidos a esta ley suprema de la nación”.
e) “Las mujeres, los varones y los sindicalistas son iguales ante la ley”.
f) “Si no existe reelección para el Presidente de la República, tampoco debe haber para los legisladores y sindicalistas. El vitaliciado está proscripto de esta Constitución y las leyes”.
Siguen los proyectos de leyes o artículos.
g) “Todos los paraguayos están obligados a cumplir un período igualitario de tiempo de servicio, salvo los que trabajan con elementos nucleares y de extrema peligrosidad, como los choferes urbanos en horas pico”.
h) “Todos los bienes, ya sean muebles o inmuebles, confiscados a los narcotraficantes, serán repartidos entre los pobres o ingresados a la Caja Fiscal hasta su reforma definitiva”.
i) “Todo político con cargo electivo que pierda su banca por cuestiones de narcotráfico u otro crimen organizado, deberá ser separado del servicio público de por vida”.
j) “Todo político electo debe dedicar el 100 % de su tiempo a la función para la cual fue elegido. Se permitirá el retorno a sus actividades privadas solo al final de su mandato”.
k) “No habrá renuncia al cargo para el cual fue elegido, salvo por extrema gravedad; mucho menos para postularse a otro cargo electivo”.
l) “Ningún empleado del Estado, incluyendo los de las binacionales, podrán ganar más que el Presidente de la República; si recibe un mayor emolumento por cuestiones de isonomía salarial, la diferencia debe engrosar la Caja Fiscal”.
m) “Los diputados y senadores de la nación provienen de cargos electivos y son considerados servidores públicos, por lo tanto, deben ser incluidos en la Caja Fiscal, con los mismos derechos y obligaciones que los demás”.
Tal vez haya más ideas, proyectos de ley o artículos que deben ser incluidos en el parche que se está pergeñando, por lo cual invito a los lectores a realizar su aporte, su crítica, aun cuando sea cáustica, siempre será mejor que un silencio cómplice.
Por último, tengo una expresión de deseo. ¡Ojalá se llenen las plazas con los mismos maestros cuando se quiera mejorar la educación, la salud y la infraestructura más indigente de Latinoamérica!
(*) Ing. Agrónomo, electricista y teólogo.
