Heisecke destacó que desde el año pasado vienen advirtiendo sobre el enorme desfasaje entre las obras que se ejecutan y lo que el Gobierno desembolsaba mes a mes.
Señaló que la preocupación apunta a la estructura de gastos del Estado, que siempre prioriza las erogaciones rígidas, que van en aumento en detrimento de la salud e infraestructura.
“El sector de la construcción tiene un punto bastante crítico, que es la cantidad de obreros que maneja. Todos están hablando de que el sector de la construcción pública solo representa el 3% de la economía, pero para nosotros el problema es inmenso. Y nosotros queremos ver desde el lado social”, añadió Heisecke.
Indicó que el sector involucra a unas 250.000 personas, de las cuales 100.000 trabajan de forma directa para las obras públicas, pero si se piensa en las familias, indirectamente hay cerca de un millón de paraguayos afectados. Esto, sin contar a los proveedores de combustibles, repuestos, ladrillos, cemento, varillas, etc. “Creo que hay un centenar de proveedores que también tiene gente trabajando. Somos un sector transversal a la sociedad, damos trabajo a mucha gente”, apuntó.
Destacó que la ralentización de las obras a causa de la deuda va en contra del mismo Gobierno, ya que varias construcciones que se tenían previsto inaugurar este año no estarán listas. Añadió que en muchas obras hay una “paralización de hecho”, ya que se encuentran en un ritmo muy bajo porque las empresas ya no tienen para pagar sueldos. “Me atrevo a decir que el 100% de las empresas constructoras que trabajan para el Estado están en una situación no muy buena. Los entes financieros ya recalificaron al sector construcción, entonces los préstamos que son mucho más riesgosos, con tasa de interés más alta, lo que hace prácticamente inviable la situación”, explicó.
Por otro lado, el viernes último el Gobierno anunció el pago de US$ 150 millones a las constructoras, que será desembolsado entre este mes y mayo. No obstante aún queda un saldo superior al 50% de dicha cifra.
US$ 150 millones
Esta semana el Gobierno anunció el pago de US$ 150 millones a las constructoras, que serán desembolsados entre los meses de abril y mayo.
