Antes y después de Joichi Ito

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El líder del MIT Media Lab augura el Apocalipsis para aquellas empresas que no acepten que Internet cambió los negocios para siempre.

Joichi “Joi” Ito dirige el laboratorio líder en innovación del globo y dice que el mundo está atravesando un cambio fundamental que no ha sido percibido. Fundado en 1985, el MIT Innovation Lab tiene un presupuesto anual de US$ 39 millones, 26 profesores investigadores titulares y 300 proyectos de investigación. Joichi Ito nació en Japón. Su foco hoy está puesto en las empresas. En esta entrevista destaca nueve principios que las firmas deben adoptar para crear una nueva mentalidad de negocios y sobrevivir a los desafíos de este siglo. Ito declaró que dará vuelta el laboratorio y lo transformará en una universidad abierta.

Usted habla de una firma futurista. ¿Sufre resistencias?

–En general, recibo el apoyo necesario, más de lo que había imaginado. Claro que debo persuadir al personal de que hay que acabar con el statu quo. Pero mi capacidad de cambio se ve más limitada por la necesidad de aprender a trabajar dentro de los límites de varios procesos, como los sistemas tradicionales —contabilidad, RR.HH., marketing—, típicos de las grandes empresas.

–¿Es grande el riesgo?

–Sí, pero creo que muchos de los cambios que haré son pequeños experimentos con bajo peligro de fracaso. Puedo probar sin arriesgar la organización. Es un modo ágil de hacerlo: el de la era post-Internet.

Queremos abrir el laboratorio a las calles, al mundo, para aumentar nuestra capacidad de creación de redes, como toda la institución debería hacer. La idea es enseñar agricultura urbana en las calles de Detroit; arte en Chicago.

–Es el contrapunto del tan mentado “foco”…

–El foco mata la visión periférica, clave para innovar. Cierra las oportunidades a los hallazgos fortuitos, que es lo más bonito para impulsar las nuevas ideas que aparecen en vez de enchufarles las nuestras a los demás. El sentido del cambio es de abajo hacia arriba; se trata de un ambiente autoorganizado entre personas del mismo nivel. ¿Cómo hace una empresa para organizarse de ese modo? La clave es el diseño conjunto de productos y del sistema de soporte, escuchar a sus clientes, llamar usuario al consumidor. Es el mundo “d.i.”: después de Internet. Las empresas decidirán en qué época prefieren vivir.

Una firma es más una plataforma que una organización central. Será difícil la transición. Las grandes compañías están acostumbradas a las tareas repetitivas, la obediencia, la creatividad reprimida.

Pero no hay otra solución, porque estas cosas solo ocurren cuando se planifican, no sirve luchar en contra de ellas.© 

Los 9 principios de la era “d.i.”: después de Internet.

1. Cambiar la fuerza por la resiliencia; esto significa ceder al fracaso. No resistirse, y tratar de recuperar la forma después.

2. Of recer las cosas y no inducir; use los recursos de su red cuando los necesite en vez de tener todo centralizado.

3. Cambiar la seguridad por el riesgo, es la nueva mentalidad.

4. Entender los sistemas, los procesos, en lugar de los objetos. Los objetos no importan.

5. Abandonar los mapas en favor de las brújulas. 

6. Trabajar más con la práctica que con la teoría; nunca se sabe cuándo algo funcionará.

7. Des obedecer es más importante que estar de acuerdo y adaptarse. No se gana un Premio Nobel por hacer lo que te mandan. Las escuelas deben celebrar la desobediencia.

8. Elegir grupos de expertos -aunque tengan conocimiento incipiente en un asunto- antes que a las autoridades del área.

9. Aprender por cue nta propia. Olvidar la enseñanza formal; busque el conocimiento que usted necesita.

WOBI

Fuente HSM Group www.wobi.com

Adriana Salles Gomes es editora ejecutiva de HSM

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