Estabilidad económica

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Es considerada generalmente como una situación deseable porque en un período de estabilidad la incertidumbre a la que se enfrentan los agentes económicos es mucho menor.

Teniendo en cuenta que los agentes económicos tienen aversión al riesgo, la existencia de incertidumbres dificulta la actividad económica, comportando desajustes temporales y en general inseguridad social y una caída de los niveles de renta.

La estabilidad económica se refleja en la constancia o escasa variación en el tiempo de tres aspectos conceptualmente independientes aunque económicamente relacionados: nivel de empleo, nivel general de precios y equilibrio en la balanza de pagos.

La alta variabilidad del nivel de empleo se traduce en crisis económicas cuando el nivel decae, los niveles de precios fuertemente decrecientes comportan deflación que suele ir acompañada de decaimiento de la actividad económica y en general desempleo creciente.

Finalmente, el desequilibrio en la balanza de pagos puede comportar ataques financieros especulativos, devaluaciones de la moneda y alteración de los niveles de precios que en su conjunto representan momentos desagradables para los agentes económicos que comienzan a inquietarse y prefieren transformar o postergar sus planes de inversión.