Rogelio Careaga (*)
Las proyecciones y revisiones de los pronósticos sobre el crecimiento global no son alentadoras. El FMI estima que el crecimiento de la economía de Estados Unidos y Europa será de menos de 2% y el de los países emergentes de 4%. La diferencia en la tasa de crecimiento entre países de economía avanzada Estados Unidos y Europa, Japón por un lado, y de economía de países emergentes China , India, Malasia, Brasil, por el otro, pone de manifiesto un desequilibrio que de perdurar terminará en una caída aún mayor en la tasa de crecimiento global, pues afectará negativamente a las economías de los países emergentes. Los efectos del desequilibrio ya se reflejan en el descenso del ritmo de crecimiento económico global.
Si se acepta que el comportamiento de los mercados financieros de commodities y de acciones son un indicador de lo que se viene, la marcada caída de todos los índices del miércoles 21 y jueves 22 de este mes sugiere que EE.UU. se encamina hacia una recesión. Pero la opinión generalizada es que la caída se debe en gran medida a la situación de Europa. En particular al temor a la debilidad de los bancos europeos expuestos a la deuda pública de Grecia, Portugal, Italia, Irlanda y España, países cuyo nivel de deuda representa un elevado porcentaje de su PIB. De hecho, los mercados dan por sentado que Grecia no podrá hacer frente a sus compromisos y entrará en mora en breve.
Pero el mayor temor es que por falta de claridad en la situación real de los bancos europeos cunda la desconfianza respecto de la capacidad de los mismos de cumplir con sus compromisos y de obtener crédito de otros bancos. En particular resulta difícil evaluar el llamado riesgo de la contraparte. Ante esa dificultad, los bancos se vuelven cautelosos y se niegan a otorgar créditos a otros bancos e instituciones financieras, inclusive los de muy corto plazo denominados "overnight" . La experiencia de Lehman Brothers y de la AIG todavía está presente en la mente de los responsables de tomar decisiones en las instituciones financieras.
Efecto en la demanda
El bajo crecimiento de Europa y de Estados Unidos afecta la demanda de productos de otros países, especialmente de China e impacta negativamente en su crecimiento. Pero China enfrenta también un problema de inflación. En consecuencia ha adoptado políticas monetarias contractivas que reducen su ritmo de crecimiento y, por tanto, el nivel de demanda de commodities.
La proyección de menor crecimiento a su vez repercutió en los precios de los commodities que cayeron en los últimos días. Cabe citar en particular el precio del petróleo, del cobre y de otros minerales. Así pues los países exportadores de commodities, como Chile y Brasil, se verán afectados por el menor crecimiento económico global. Brasil no solo exporta granos a China, sino minerales. La compañía Vale, la mayor productora mundial de hierro, exporta enormes cantidades a China. El Real se depreció en un 20%. En qué medida afectará la caída del precio del cobre a Chile. Si disminuye el ingreso de Chile, ¿cómo afectará la demanda de carne paraguaya?
Aunque vale la pena preguntarse cómo afectará al Paraguay lo que ocurre en la economía global, el análisis corresponde a las autoridades económicas del país, específicamente al BCP, a la Secretaría Técnica de Planificación, al Ministerio de Industria y Comercio, al de Agricultura y Ganadería y al de Hacienda. También los gremios y los bancos deberían realizar estudios sobre el tema de manera a posicionarse para mitigar cualquier efecto adverso.
Bajo
El bajo crecimiento de Europa y de EE.UU. afecta la demanda de productos de otros países, especialmente, de China.
Chile
¿En qué medida afectará la caída del precio del cobre a Chile? Si cae el ingreso de Chile, ¿cómo afectará la demanda de nuestra carne?
(*) PhD en Economía. Universidad de Stanford