La presión tributaria de un país es el porcentaje del PIB recaudado por el Estado en concepto de los diversos impuestos que conforman la estructura tributaria. La presión tributaria se mide según el pago efectivo de impuestos y no según el monto nominal que figura en las leyes, de tal modo que, a mayor evasión impositiva menor presión, aunque formalmente las tasas impositivas puedan ser altas. En países con alta tasa de evasión, el Estado usualmente eleva la presión impositiva sobre los habitantes con menos posibilidades de evasión, usualmente los consumidores. En general puede decirse que en las economías desarrolladas, la presión tributaria total se ubica por encima del 30% y hasta el 50%, en tanto que en la región latinoamericana dicho porcentaje puede ubicarse hacia la parte inferior del rango señalado para los países ricos.
En Paraguay se estima que la presión tributaria representa el 13% del PIB, un porcentaje considerado bajo para encarar las políticas públicas de desarrollo requeridas, razón por la cual desde el Poder Ejecutivo se viene impulsando la aprobación del IRP.